V i S i T a S

viernes, 13 de junio de 2008

Cine, frases, proverbios y chistes.


Mis amigos y yo, siempre que podíamos nos pasábamos por la filmoteca, en la calle Caballeros. Recuerdo ver, con Rafa, tres películas de los hermanos Marx y al salir nos dolía la barriga de tanto reír, eran geniales; me aprendí muchos de sus diálogos y los repetía muchas veces. Así mismo empezamos a aprendernos los nombres de los directores, productores, compositores, guionistas o directores de fotografía y buscábamos en qué pelis habían participado. Podría decir cientos de films que me gustaron, El Tesoro de Sierra Madre, El Hombre Que Pudo Reinar, La Reina De África, El Halcón Maltés, hablando sólo de Houston, por poner un ejemplo, trataba temas como la amistad, la aventura y el fracaso que siempre me han gustado. En la época del cine clásico,había tantos... Hicthcock, por supuesto; mi preferida era Vértigo, casi me enamoro de Kim Novak, la música de Bernard Herrmman era impresionante, me sigue gustado escucharlo en la furgoneta mientras busco sitio para aparcar. Estaba también Orson Welles, con toda esa aureola de joven prodigio y maldito de Hollywood. Me gustaba Bogart, he visto Casablanca tropecientas veces, William Powell, Ronald Colman, Kirk Douglas, no voy a seguir, ocuparía demasiado espacio. Al principio decía: “como dicen en tal película, tal y cual: lo que sea” pero luego solía citarlas sin decir nada de eso y la mayoría de la gente no lo captaba, me pasaba igual con las canciones. Así que siempre soltaba algún: “adelante hazlo, me harías un favor”, "¡Eh jefe, yo no tengo nada pero cuente con la mitad", “pero no nos remontemos a la edad media...”, “me informaron mal”, “es del material con que están hechos los sueños”, “de todos los cafés del mundo ha tenido que venir al mío” o “hice algo malo en otra época”. Otras veces solía parafrasearlas, eso amplía hasta el infinito las posibilidades. Una vez que me calló una caña en una mascletá dije: “de todas las cabezas del mundo ha tenido que caer en la mía”. Por culpa de las pelis y de mis lecturas también disponía de una abundante colección de proverbios, supongo que todo esto es por mi educación. A veces no puedo evitarlo, debe ser superior a mí. Hay algunos realmente bonitos, sólo diré uno, aquel judío que dice: “Dios no podía estar en todas partes, por eso creó a las madres”. Algo similar me pasa con algunos chistes a los que suelo recurrir a menudo. Por citar sólo dos, un tipo se presenta en un circo buscando trabajo -lo haré lo más rápido posible- el director le pregunta qué sabe hacer y el tipo contesta que muchas cosas y el ser un enano las convierte en especiales. El empleador lo mira de arriba abajo y le dice: usted no es enano, debe medir sobre 1,55, es bajito pero ya está. Se equivoca, le responde el otro, no se ha dado cuenta pero soy el enano más alto del mundo. Este lo suelo contar para explicar que yo soy el tonto más listo del mundo. El otro que expresa muy bien que muchas veces nadie es mejor ni peor sino que sólo ve las cosas desde su posición, su trinchera suelo decir, trata de unos misioneros. Van por la sabana africana cuando sin darse cuenta caen en un agujero y al intentar salir se ven rodeados de un grupo de leones que se relamen mirándolos. Se arrodillan y comienzan a rezar, rogándole al Señor que los libre de aquel terrible aprieto pero notan un murmullo allí arriba. Son los leones que también oran pero dicen: te pedimos señor que bendigas los alimentos que vamos a tomar.

No hay comentarios: