V i S i T a S

miércoles, 31 de diciembre de 2008

La noche del matasuegras


     Desde niño siempre me hicieron gracia las palabras compuestas. En valenciano y en castellano hay unas cuantas, aunque tengo entendido que en alemán se usan muchas y por eso tienen palabras tan largas. En cuanto me descuido invento alguna, son muy gráficas. Abundan las divertidas como: pelagatos, sacamuelas, matasanos, abrazafarolas, comemierda, rabicorto, hazmerreír, aguafiestas, cascarrabias, porsiacaso o sabelotodo pero que nadie me pregunte si figuran en los diccionarios. 
     Esta mañana pensaba en otras palabras compuestas,  Nochevieja y,  ese peculiar artilugio asociado a ella,  matasuegras. Buscando por la red he leído que fue un invento de la KGB para que sus agentes pudiesen matar hasta en estado de embriaguez. Se supone que colocaban una aguja con veneno en el extremo. El tipo que lo hizo se pasó mucho tiempo devanándose los sesos hasta que dio con esto. Luego confundió uno letal con otro sin carga y, por hacerle la gracia, apuntó a su suegra que pasó a mejor vida y de ahí el nombre. No sé, suena chusco pero es igual es verdad. Para eso ya estaba inventada la cerbatana y podía usarse un simple bolígrafo quitándole la mina y llamando menos la atención, digo yo. Pocas veces he usado el contenido que suelen darte en los garitos en "esa noche tan celebrada", que suele llevar también un gorrito ridículo y serpentina, pero cuando lo he hecho me he sentido un imbécil, lo cual puede que no esté muy lejos de la realidad. La Nochevieja nunca me gustó mucho, ¡qué le vamos a hacer¡. 
      No tiene nada que ver con lo anterior pero aprovecho para colocar aquí una estupenda foto de Marilyn bebiéndose una Coca-Cola con Jane Russell, ¡vaya par de dos¡

lunes, 29 de diciembre de 2008

Good-Bye to All That




     Éste es otro de esos momentos en que casi diría buf y poco más.  Decirle adiós al 2008 sería casi genial pero el 2009 aparece en el horizonte como otro año complicado.  Una lluvia fina caía sobre Valencia esta madrugada, en un triste día de invierno, poca luz y hojas de plátano de paseo esparcidas por el suelo.  Cuando  empieza  un nuevo año las personas  siempre nos ponemos metas, que solemos abandonar con el matasuegras en el cubo de la basura.  A veces hago listas con cosas que tengo o quiero hacer, como encontrar el libro de Robert Graves "Adiós a todo eso", el otro día apareció una por ahí y ponía eso.  El 2009 viene como un ejército invasor dispuesto a acabar con todos nosotros, los rumores le preceden y estamos aterrorizados.  Es casi como los ciudadanos de la Roma decadente oyendo que los hunos se van aproximando al imperio.   Una vez más, lo único posible es intentar no obsesionarse y si la cosa empeora,  ya veremos como le hacemos frente.  

      Bueno, muchachos y público en general, como pesimista nato quizás optimista bien informado, os deseo lo mejor para el 2009, éxitos sin fin y prosperidad sin límites, buen sexo, buena música, ratos agradables, puritos para después de comer, libros interesantes, películas emocionantes y besos de vuestras personas queridas.  Un abrazo para todos. 

sábado, 27 de diciembre de 2008

Urukagina



Recuerdo unas palabras del Eclesiastés: ¿Hay algo de que se pueda decir: "Mira, esto es nuevo? Ya existía en los siglos Que nos precedieron."
Urukagina gobernó la ciudad sumeria de Lagash en el siglo XXIV a.C., fue uno de los primeros reformadores de leyes conocido. Intentó acabar con la opresión que sufrían los pobres y la corrupción de los funcionarios. Su reforma era en vistas a disminuir las diferencias entre las clases social, repartir la tierra... NO había pena de muerte en sus leyes, afirmaba que la vida era un don de los dioses y sólo ellos podían quitarla. Este blog no es nada del otro mundo, habla de las cosas que me gustan, de las personas que admiro, cuelgo algunos vídeos tocando la guitarra y cuenta cosas sobre mí; pero en este humilde espacio, Urukagina tiene su lugar de honor, entre otros seres humanos, en mi modesta opinión, admirables.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Nit de nadal



Ayer cenamos en casa, también vino mi hermana Merche, aunque lo único que celebramos es que hoy no trabajamos, por lo menos en lo que suele ser habitual. La cena no fue extraordinaria pero sí mejor de lo normal, por la cesta, más que nada.
Elegimos un vino, la descripción era la siguiente: "color picota con ribetes violáceos. Nariz penetrante a violetas y bayas. En boca es vigoroso, con taninos marcados y de paso agradable". No sé si todo eso sería verdad, lo único que sé es que a las doce ya estaba durmiendo en la cama.

martes, 23 de diciembre de 2008

Robert E. Lee


     Ayer fue un duro día de trabajo y nervios, apenas pude dormir y cuando, por fin, cogí la cama, como siempre, necesité leer un poco para relajarme. Tenía por allí a mano un excelente libro sobre grandes jefes militares de la historia, con una explicación de alguna de sus batallas.  Lo abrí y allí estaba Robert E. Lee, otro hombre lleno de paradojas.  Uno de los grandes luchadores por causas perdidas, gran estratega y amado por sus tropas.  Dicen que su peor defecto era ser todo un caballero y que ni siquiera sus enemigos pedían negarle esto.  Estaba contra la esclavitud, liberó a sus esclavos, y contra la secesión pero su lealtad estaba con su estado, Virginia, y declinó el ofrecimiento de Lincoln de mandar el ejército de la unión. Si hubiese aceptado o no le hubiesen dejado marcharse ¿cuánto hubiese durado aquella guerra? Te lo digo yo, sin Lee, la confederación no dura ni la mitad y con Lee mandando a los yankis, menos todavía. Era una persona muy religiosa: ¿alguna vez pensaría en esto? Estas dos decisiones, que  él no aceptase o que le dejaran incorporarse al ejercito de la confederación, costaron muchos miles de vidas. Una vez leí que el mejor general estadounidense luchó (hablaban de Lee, claro) contra los EEUU y puede ser verdad. Mirando por la red he encontrado un dato que desconocía, que en 1975 el congreso le restauró la ciudadanía estadounidense.

Me hizo gracia, en ese momento, ayer, ver a Lee por esto: hace como un mes, mirando vídeos en Youtube, me encontré con el trailer de una película llamada Gods and generals, que no conocía y resulta que allí estaba el viejo maestro Dylan, con el tema que hizo para ella: "Cross the green mountain". Es del mismo director que Gettysburg y trata sobre la primera batalla de Bull Run, Fredericksburg y Chancellorsville, ésta última era la que explicaba mi libro. Seguro que al Ratón le encanta esta película. El papel de Lee lo hace Robert Duvall. La película no la he visto aún pero el tema de Bob es impresionante, lo puse en mi blog de música, Euterpe, hace un par de semanas. El caso es que ayer Pacobeat63 me dio los regalos de mi cumpleaños, los dejamos aquella noche en su coche para no ir cargados por ahí. Miro el disco de Dylan que afectuosamente me regalaron y, la última canción, allí está:
Cross the green mountain.

lunes, 22 de diciembre de 2008

1963


     

     Nací en mi propia casa, en un época en que ya todo el mundo iba al hospital a esas cosas. Era una finca horrible, que hacía parecer a un cuartel de la guardia civil una obra maestra de arquitectura, ocho puertas en cuatro pisos más el terrado y al lado la casa de la portera que acabó en trastero. No había balcones ni galerías para las cocinas, ni terrazas.  Según cuenta mi madre nací prematuro, sin médico, sin comadrona y de pie, me anticipé un mes y por eso nací en casa. Cuando el médico, Don Miguel se llamaba, llegó dijo que era casi un milagro y que quizás fue mejor que naciese sin ayuda médica porque sino por salvar a la madre, todo se podía haber complicado mucho,  peligrando la vida de los dos. Por lo visto comentó el caso con otros médicos como algo realmente especial. Afortunadamente mi madre y yo salimos bien del trance, no sin sufrir bastante, por lo visto.  Estaba muy callado y casi parecía muerto así que recibí el golpe en las nalgas de rigor, ¡nada más nacer sufrir y llorar¡. El tubo fluorescente de la cocina tenía un problema con el cebador y cada vez que apagaban la luz alguien debía subir a una escalera para toquetearlo y que volviese a funcionar, el matasanos, es un decir,  apagaba la luz como sin darse cuenta,  para que mi tía  subiese y poder ver algo de pierna, parece una combinación entre Dickens y el Fellini. Me pusieron Santiago José que eran los nombres de mis dos abuelos, a ninguno de los cuales llegué a conocer. 
      Veo una constante en mi vida en esto, todo me cuesta más que a los demás, tengo buena y mala suerte, la mala de nacer en esas circunstancias y la buena de salir bien parado del lance. Como digo esto me ha pasado muchas veces, he añorado que todo  saliera bien al primer intento aunque al final no debería quejarme. 
Tengo el recuerdo de ser un niño muy querido y que quería mucho a sus padres, me sentía muy protegido por ellos pero también es verdad que ellos nunca han exteriorizado mucho sus sentimientos, en este aspecto era como si fueran japoneses. Mi padre era camarero y hacía muchísimas horas, recuerdo un sofá morado con unos tapetes bordados de adorno, mi madre se tumbaba y mi hermana mayor y yo estábamos por ahí, sobre el cabezal, entre las piernas flexionadas viendo la Tv., él volvía tarde. Tengo recuerdos así, de pequeñas escenas, (esto es una constante en mi vida)  pero no que pasará algo concreto sino de sensaciones. Al principio éramos mi hermana Conchi y yo,  siempre juntos y haciendo alguna que otra trastada. 
 La familia de mi padre apenas existía, vivían en otras ciudades (Londres, Sydney y Madrid) pero la de mi madre era omnipresente. Queríamos mucho a nuestros tíos y tías a los que llamábamos "los chachitos", supongo que venía de muchachitos. Cuando era un bebé y llegaba allí gritaba como un loco de alegría, a todos nos gusta que nos hagan caso, no perdimos la costumbre,  como vivían muy cerca, en una calle paralela a la nuestra,  íbamos cada dos por tres. Mi madre se asomaba a la ventana para indicarnos cuando cruzar, entonces pasaban cuatro coches a la hora, y el resto del camino lo hacíamos solos de la mano, como buenos hermanitos. Éramos los primeros nietos y sobrinos y hacíamos mucha gracia, aunque supongo que también debían cansarse y acabar un poco hartos, pero no era problema, nos volvíamos a casa y en paz.  Cuando se casaron y tuvieron hijos, entonces tenía que ser por este orden, fuimos destronados pero es mejor perder algo bueno que has tenido a no tener nunca nada.  

domingo, 21 de diciembre de 2008

Pintando


Un fin de semana trabajoso éste. Trabajar el sábado, limpiar la furgo, limpiar la moto, pintar el pasillo de casa, navegar por la procelosa red, discutir con Rosaurio, coger la moto*, cenar fuera, leer, tocar la guitarra e incluso pensar. Mira que tenía razón Morcillo con aquello de Ya no voy a pensar más. Me ha pasado alguna cosa divertida, de las que me suelen pasar a mí.


* No en el sentido que le dan los argentinos.

jueves, 18 de diciembre de 2008

A los que hirió el amor


Pedro Ruy-Blas cantaba esta canción, que fue número uno en España en 1970 ó 1971, con su potente voz. A la sazón yo era un mocoso pero me encantaba. Aunque tiene un toque grandilocuente y melodramático a mí me sigue gustando. Una vez más, un tipo que canta así no es tan conocido como un servidor piensa que debiera. Mi modesta versión es más íntima y, quizás, más triste. Me he saltado el párrafo que recitaba y tampoco está en el tono original que creo recordar que era La. Al final he dejado mi, para algunos, clásico estornudo alérgico. En esta ocasión seis veces, es raro porque suelen ser siete.

lunes, 15 de diciembre de 2008

45


Quedamos en el indio a las 21,30: Pacobeat, Patataserch, Bruno, Ratón y un servidor de ustedes, Cuchillo. Una pequeña celebración por mi 45 aniversario de permanencia en el planeta tierra. Voy en autobús, llego puntual y allí están Bruno, guitarra rítmica de los Cansinos, y Sergio, también conocido como Jefe Cariño. Al poco aparece Pacobeat pero el Ratón se retrasa, está aparcando en Massalfassar. Tomamos cervezas Cobra y comida india y hablamos sobre temas diversos: la segunda guerra mundial, sexo, aventuras de la orquesta de Pepe, sexo, accidentes en las Islas Canarias, sexo, pesca de sepias, sexo, situación económica, sexo, incomparecencias en ensayo, sexo y contamos algunos chistes, casi todos acerca del sexo. Nos bebimos una botella de cava cortesía del gran Jefe Cariño, tan detallista como siempre, eres un crack Bandido. Me regalan un disco de Bob Dylan y una camiseta de The Beatles, no se puede pedir más. De ahí nos fuimos a un pub difícil de encontrar, donde jugamos a un trivial actualizado por última vez en 1989. Las preguntas son casi todas de geografía pero dejamos alto el pabellón. El siguiente tema que elegimos es el sexo pero aquí fracasamos estrepitosamente, eso sí, yo acerté la pregunta sobre cuantas concubinas tenía a su disposición el rey Salomón. Luego vinieron otras sobre las posturas favoritas de los alemanes para hacer el amor y cosas así y acabamos pronto. Bruno se va y un poco más tarde Pacobeat. Los tres supervivientes nos metimos en 30itantos, atestado de personas que celebran sus cenas de empresa por navidad. Pensándolo bien, nuestra quedada era como una cena de empresa de los Cansinos con el añadido del gran Ratón. Mientras te rozas con la gente que abarrota el local, te pisan y escuchas música disco antigua, degustas un gintónic que te ha costado Dios y ayuda conseguir, el aforo debe ser ilimitado. El personal femenino hace nuestras delicias, aunque sólo sea mirar, buf, dejémoslo ahí. Quitando el cuarto de hora de cola en el guardarropa para dejar la chaqueta y la media hora de cola en el guardarropa para recogerla, ¿cuanto tiempo pasamos en la disco? Salimos de allí y andamos durante horas hasta el ratonmóvil de Rafa, que se porto como un héroe épico y nos llevó a casa. Eres el mejor tío Rafa. En la disco nos hicieron la foto para inmortalizar la salida.
Todo acaba como siempre, me pongo las gafas para poder leer y, en la cama, repaso las hazañas de Adherbal, el almirante cartaginés que humilló a los romanos en la primera guerra púnica. Ya tengo 45 pero, pase lo que pase, mis días siempre acaban así, leyendo algo.


1993




Tocaba en Morcillo y Los Rangers y Los ReLevos, por lo visto no era suficiente, y se me ocurrió montar otro grupo para hacer versiones de los temas que siempre me habían gustado. Estaba harto de pelear con material propio, me pasó como a aquel jefe indio con el corazón triste y cansado de tanto luchar. Paco Orozco y el Sr. Marí se apuntaron a la idea, mas estaba el eterno problema del local y del batería y se me ocurrió decírselo al Chino, batero de los Rangers, y éste aceptó. Muchos domingos en mi nueva furgoneta Iveco, nos íbamos Paco Orozco, el sr. Marí y yo a ensayar a un cine de Burriana. Un día tengo que hacer un post sobre los diversos sitios donde he ensayado, será interesante.
Bueno, escogí el nombre de The Dancing Cansinos por Rita Hayworth. ¡Qué puedo decir de Margarita Cansino-Rita Hayworth¡ Cuando de niña bailaba con su padre, Eduardo Cansino, se hacían llamar The Dancing Cansinos y el nombre me parecía genial para un grupo. Además de mezclar inglés y castellano parecía significar, no estoy muy seguro, algo así como los bailarines cansados, que era justo lo que éramos nosotros.
Al cabo de unos pocos meses Paco dejó de venir, siempre tenía cosas que hacer los días de ensayo, estaba enfermo, había quedado, el día anterior había bebido mucho y llegó un momento en que le dijimos que si no podía venir nunca, pues eso, que no viniera nunca. Así que nada cambió, sólo que no le llamábamos para quedar. Es un buen tipo pero lo de ensayar no iba con él.
Nos apuntamos a un concurso de la consellería y nos aceptaron, aún estábamos dentro de la edad, teníamos que actuar en la Vilajoiosa. En mi coche Triumph nos fuimos Quique y yo, recuerdo que llevaba una camisa negra Levi’s, a finales de agosto. Probamos y muy bien, no estaba mal para un trío, al volver de cenar vi a otro de los grupos que había empezado ya, llevaban doble bombo y pasé por detrás del escenario estirando el cuello para ver el mecanismo de pedal que usaba para tocarlo. Estaba oscuro, conocía el camino porque sólo una hora antes había pasado varias veces por allí pero algo había cambiado, habían puesto una cadena a la altura de las rodillas, no la ví. Me caí como un obelisco y me rompí el radio del antebrazo derecho y me saqué el hombro izquierdo. No pudimos dar el concierto, aunque nunca me ha gustado lo de concierto, suena pretencioso, Enrique y el Chino hicieron un tema de Berry con miembros de los otros grupos. Bien, no es que no pudiera tocar, es que estaba completamente inmovilizado y no podía ni rascarme las orejas. En el hospital de la Vilajoiosa sólo se dieron cuento de lo del hombro, de la rotura del codo me enteré ya en Valencia y fui al Hospital General. ¡Qué bien lo pasé como el hombre sin brazos del circo¡ Hasta para encender un cigarrillo necesitaba a Xaro. Ahí se acabó esta primera formación de los Cansinos, de como se retomó el asunto ya escribiré en otra entrada.
En el último ensayo antes de esta actuación el Chino me contó que Morcillo estaba probando con otro guitarra y es que la situación se había deteriorado mucho últimamente. Cuando hablé con Morcillo, éste aprovechó para hacerme entender que era por mis lesiones, que ahora tenía otro guitarra, pero yo ya sabía que había buscado un sustituto antes de aquello. Los últimos meses habían sido malos en nuestra relación y es lógico, pese a que entonces me sentó mal, ahora lo veo natural, quizás el fallo fueron las formas. Con Pepe de Relevos también me enfrié bastante, más que nada por temas monetarios. Me mostré frío como el hielo con él hasta que dejó de llamarme para charlar y luego para todo. La última actuación que hice con Los Relevos fue en la plaza del ayuntamiento de Valencia, durante las fallas de 1994, también tocaba el hermano de Mick Jagger, hicimos unos temas con guitarras acústicas y sin batería. En los grupos, como en las parejas, llega un momento en que es mejor dejarlo correr. Con Los Cuervos desechos, fuera del grupo de Morcillo, los Cansinos en dique seco y en Los Relevos a punto de salir por la puerta trasera, cumplí 30 años.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Formatge


Existen más de 4.000 tipos de quesos en el mundo, no los he probado todos pero estoy casi seguro de que me gustaría del primero al último. Como diría Charles Foster Kane, las personas llevan miles de años fabricando queso y yo sólo unos cuarenta comiéndolo. Este formidable enemigo de las arterias sanas y el peso ideal, con el que he luchado tantos años, está siempre al acecho en las tiendas y supermercados. Uno, curtido ya en mil batallas, debe conocer a su enemigo y respetarlo. ¡Ay amigo Rafa, cómo entiendo a los ratones¡
Bueno, aprovecho este post sobre uno de los alimentos que más me gustan para añadir un vídeo con una rendición incondicional al gran Tom Petty y su I Won't Back Down, tema en el que contó con el formidable apoyo de George Harrison, Ringo Starr y Jeff Lynne. Todo esto hace que suene a Traveling Wilburys.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

1985


Aquel fue un enero muy frío en Valencia, parecía que yo me había traído el frío de Burgos. De lo primero que hice fue renovarme el carné y ahí está la foto. De todas formas Paco aún estaba en Mallorca, aunque seguía tramitando el traslado a casa por ser hijo de viuda. Aprovechamos, es un decir, el tiempo para enseñarle al Sr. Marí toda la teoría que pude. Por cierto que mientras yo cumplía con la patria, como decían ellos, los muy perros no tocaron casi nunca, en una clara demostración de que ese tema, como en tantos otros, estaba más solo que la una. Claro que cuando yo regresé todo cambió. Perdonadme, muchachos. El Sr. Marí y yo íbamos de terraza en terraza, de la suya a la mía, cargados con las guitarras y hablando de intervalos, escalas cromáticas y otras cosas por el estilo. Nos sentíamos un poco solos, al menos yo, hay cosas que cuestan quitarse de encima. A mediados de este año empezamos otra vez, Paco ya estaba en la ciudad, a buscar batería. El batería y el local eran nuestra obsesión y solíamos gastar bromas sobre eso. Nos imaginábamos acabando en el manicomio de Bétera, con un gorro de papel de periódico y un matasuegras en la boca pitando y diciendo "pip-pip batería, pip-pip local" Pero ese año conocimos a Carlos Gómez Barajas. Puso un anuncio en el Trajín y le llamé, era batería y tenía local, nos parecía demasiado bueno para ser verdad. Bueno, pues allí, en la antigua casa-peluquería de sus abuelos pasamos miles de horas, ensayando y discutiendo mucho, bebiendo y enfadándonos, pero hubo muchos buenos ratos. De modo que lo que se puede llamar la formación definitiva de Los Cuervos quedó así:
Francisco Orozco Mora: guitarra rítmica y voz solista.
Enrique Marí Gil: bajo.
Carlos Gómez Barajas: batería.
Y yo: guitarra solista y voz solista.

Más o menos a principios del verano vino a pasar un fin de semana mi amigo Jose de Barcelona, el Culebrilla, y vino a vernos a ensayar. Le gustó mucho pero me dijo que las cantase todas Paco. (La foto en color de arriba la tomó él, se ve la cabeza del Ratón a la derecha). También salimos por la noche y fue en una terraza donde se dirigió a un camarero, debía tener un par de años menos que nosotros, con un: “¡Oiga joven¡”, que a mí me hizo mucha gracia. En octubre me compré una furgoneta de segunda mano, era una Avia o Ebro, para trabajar. Mi padre, por supuesto, me dijo que NO lo hiciera. Al final resultaba que acertaba muchas veces, si siempre dices NO, como si siempre dijeras SÏ, pues, tienes que atinar con la respuesta alguna vez, seguramente se acercará al 50%. Salimos una noche todos en aquel trasto y al salir de la calle Quart, me metía completamente decidido en Guillén de Castro en dirección prohibida, rectifiqué raudo y veloz, gracias, sobre todo, al grito que pegó la novia de Juan que aún resuena en mis oídos. Lo primero que hice, me faltó tiempo, fue comprarme una guitarra nueva, la Fairmont se la vendí a Ángel Chicote aquella guitarra se rompió en extrañas circunstancias y, al cabo de muchos años, me regaló el estuche y aún lo tengo. Fue una Squier Stratocaster modelo vintage 62, me costó unas 80.000.- pelas y la pagué a plazos en Centromúsica. Estaba hecha por Fender pero en Japón, tenía una etiqueta que aseguraba que las pastillas eran made in USA y parece ser que otras partes también podían ser americanas. Una Fender americana valía casi el doble, pero aún así me parecía una auténtica maravilla, sonaba mil veces mejor que la que yo tenía. La escogí blanca y negra como parecía ser la que llevaba Dylan en la contraportada del Highway 61. Como no tenía columna para el loco le añadía cualquier ampli que había por el local, se ve en alguna foto, del otro grupo que iba a ensayar en el local, unos amigos pijos de Carlos.
A la sazón intentábamos tocar exclusivamente material original, del que me encargaba yo como compositor oficial de la banda. Resultaba difícil tocar rock en castellano y no recordar a Tequila, a mí no me sonaban así, porque era el referente de mucha gente por entonces, lo que habían oído quiero decir. Carlos parecía, y de hecho lo estaba, muy contento de tocar con nosotros. Todo el material que tocábamos era original, no incluíamos una sola versión. Intentábamos hacer un rock’n’roll evolucionado pero con raíces, sin caer en rollos modernos pero tampoco siendo un grupo nostálgico, no sé si aquello se concretaba en lo que hacíamos, supongo que eso deberían juzgarlo otros. Siempre pedíamos opiniones a quien nos escuchaba sobre qué canciones podían gustar más y también descartábamos muchas, otras las acelerábamos porque estaba claro que la gente no quería temas lentos. Intentaba que las letras no fueran lo primero que pudiese ocurrírsele a cualquiera y no caer tampoco en la ordinariez, que era la tónica general de los grupos de entonces. Grabamos una cinta en el ensayo con los temas de aquella época pero no consigo encontrarla, seguro que están: Horacio Campos, Sangre En La Boca De La Estrella, Los Huesos De Los Santos, Colgado En La Estación, Demasiados Payasos, Toda La Sangre Huele Igual, Todavía Sin Nombre, Recuerdos De La Calle De La Amargura, Unas Palabras Para El Tipo Del Espejo y alguna más. Sólo por los títulos creo que ya debe notarse que me calentaba la cabeza, ahora pienso tanto esfuerzo, ¿para qué?
Gracias al Sr. Marí, frecuentábamos una especie de almacén de ropa donde sólo podías comprar con un carné, algo así como una autorización, y que era bastante barata. Tenían mucha ropa vaquera y solíamos aprovecharnos de prendas con algún defecto a precio de saldo pues muchas veces era imperceptible la tara, además teniendo una madre modista siempre era posible arreglarlo, o estaba en el trozo de tela que iba dentro del pantalón. La camisa siempre iba por dentro para que se viera el cinturón y también llevábamos lazos o corbatines tejanos. Así mismo me gustaban mucho los boogies, o zapatos tipo rocker de los cincuenta, se pusieron de moda y tuve montones de pares. Me dejé patillas y las he llevado siempre desde entonces, me las hubiera dejado antes pero no me salía gran cosa.
Una de las muchas cosas que han cambiado con los años es que ibas un martes o un miércoles de madrugada por la ciudad y no había nadie por las calles, era una sensación de soledad absoluta; ahora, sea la hora que sea, hay coches y más coches aunque se trate del último y más olvidado callejón de la ciudad. La parte más importante del vehículo para mí era, por supuesto, el radiocasete y conducía con esa sensación que te da el movimiento y la música, como en un tremendo traveling de horas en la solitaria ciudad, por acordarme de Ricky Nelson. También aprovechaba para hacer letras, volvía a cantar el tema en el que estaba trabajando y se me ocurría algo lo anotaba. Había una morena de un quiosco que hasta mi padre se dio cuenta de que, citaré sus palabras, “se le reían los huesos cuando te veía” pero aunque no estaba mal no me terminaba de gustar. Vi muchos accidentes, muchos perros destrozados en los arcenes de la carretera, poco a poco me hice muy prudente conduciendo, aunque nunca había sido un loco. Un día, ya acabado el trabajo, volviendo por la pista de Silla vi a lo lejos un enorme perro blanco, esperó a que no pasase ningún coche en nuestro sentido de la marcha pero al cruzar al otro lado, debió ponerse nervioso, un trailer lo atropelló. Justo en ese momento yo pasaba a su lado, pude escuchar como todos los huesos del pobre animal se rompían, me quedé hecho polvo. En otra ocasión, en la recta que une, o que unía, hace tiempo que no paso por allí, Sueca con Sollana hubo otro accidente. Un camión chocó con un par de coches, debajo de varias mantas había bultos, en los segundos que me costó pasar por allí vi varios muy pequeños, no sé si era una persona partida en tres trozos o tres niños, la sangre se me heló en las venas.
A finales de año grabamos una maqueta con Pascual, tres temas: "Colgado en la estación", "El símbolo de mi amor" y "El abismo" cuyo sonido no nos acabó de convencer, pero tampoco estaba mal del todo, grabamos con batería acústica. Este Pascual tenía el estudio en una habitación de su casa, era un sencillo cuatro pistas de cinta de casete, luego yo mismo he tenido varios, pero para nosotros, era algo excitante escuchar nuestros temas bien grabados. La única forma de aprender a grabar es grabando, además.
Nunca me han gustado las fiestas de fin de año, parece que tienes que divertirte por obligación. Al final diversión significa intoxicarte con bebidas alcohólicas y hacer el burro ataviado con un sombrerito de cartulina y un matasuegras y a mí aquello no me ha convencido jamás. El batero nos resolvió el problema porque organizaba con sus amigos fiestas de fin de año para ganar dinero, así que no teníamos que calentarnos la cabeza con el tema de donde ir, íbamos a sus fiestas y en paz. Siempre había alguno que acababa llorando o que había que llevarlo a su casa, no daremos nombres, a mí nunca me llevaron y tampoco me daba por llorar. Cada uno soporta el dolor como puede pero las lágrimas que no se derraman, que se quedan dentro de ti, te acompañan para siempre.

martes, 9 de diciembre de 2008

Buddy Holly




Buddy Holly es uno de mis artistas preferidos, el concepto que luego desarrollaron The Beatles fue suyo, fue el precursor del estallido de los sesenta. Buddy Holly and the Crickets eran un grupo de Rock'n'Roll que tocaban, cantaban y escribían sus propias canciones y experimentaban en el estudio con trucos, doblajes y nuevos sonidos, justo lo que hicieron los Fab Four. Recuerdo que hace 25 años leí el libro de Nick Cohn y él argumentaba que sólo Little Richard podía ser Little Richard pero cualquiera podía ser Buddy Holly, algo así decía y tenía su parte de razón. Sin embargo una parte del encanto del Rock'n'Roll era ese, cualquier grupo de cuatro chavales con algo de oído podían aprender con un mínimo esfuerzo a tocar Jailhouse rock. Por otra parte no es tan fácil ser un creador, guitarrista y todo lo demás de la altura del Sr. Holly, ni mucho menos. Si aquel maldito avión no se hubiese estrellado el 3 de febrero de 1959, ¿a dónde habría llegado con su música Charles Hardin Holley? Su influencia es inmensa y todavía hoy puedes escuchar anuncios de tv con su música. Todos los que algunos llaman pioneros del Rock tienen su encanto y Buddy no se queda atrás.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Cuchillo - Jingle Bells


Cuchillo - Jingle Bells. It was written by James Lord Pierpont around 1857. We wish you a happy Christmas. The name of my daughter is Dido.
Os deseamos a todos una feliz navidad. Bon Nadal per a tots amics.

sábado, 6 de diciembre de 2008

TV Freaky show


En este humilde blog escribo sobre todo acerca de cosas que me gustan, intentando explicar, dentro de mis limitadas posibilidades, porqué, cómo, cuándo me impactó determinado artista, aquel libro o tal película. Hace mucho tiempo que me di cuenta de que cada vez se habla más de gente que no vale la pena. En todas las épocas han habido bufones, debe ser innato a la condición humana, pero no es algo que me guste. Parece que mirando a gente de gran talla, todo el mundo se siente inferior y, sin embargo, riéndose de pobre infelices, ahora llamados frikis, deben sentirse bien. Creo yo que debe ser por esto que tanta gente destaque por abajo, como decía uno, y consigan su hueco en la galería de personajes conocidos. Un asunto más en que mi reino no es de este mundo.
Sin embargo el humor es de las cosas que hacen que la vida valga la pena de ser vivida, la risa es una de las cosas buenas de la vida y es un arma formidable para defenderse de los golpes del destino. Siempre he intentado reírme de mí mismo más que de nadie y, la verdad, doy mucho juego. También me voy fijando en las personas y me hacen gracia pero no creo que eso tenga que ver con los frikis o freakis que salen en tv. Todos hacemos cosas graciosas sin darnos cuenta. El otro día, acababa de aparcar mi furgoneta, y presencié a una mujer hacer un gag digno del mejor cine mudo. La pobre señora se acerca al contenedor de plásticos y comienza a lanzar dentro como una decena de botellas de vidrio, luego pliega la bolsa de plástico y la tira al contenedor de papel. Al contenedor de vidrio ni lo miró. Parecía una ocurrencia de Chaplin, éste era un genio que hizo reír al mundo entero, era actor, director, guionista, productor, compositor musical y propietario de sus películas y puede que fuera el hombre más famoso del mundo de su época. Me parece mejor reírme con un genio que hacerlo de una pobre persona que no tiene cultura y no sabe hablar, padece graves problemas psicológicos o lo que sea, no pienso citar a nadie en concreto.
Cada día veo menos la televisión, la mayoría de los programas dan ganas de vomitar, incluso los que no son directamente despreciables parecen tonterías.
El caso es que, por poner un ejemplo concreto, en lugar de hacer un programa de bailarines profesionales, para que el público pueda admirar a gente dotada para el arte y que ha pasado años practicando y esforzándose en rozar la perfección, montan una especie de concurso donde gente que no sabe bailar pero son famosos, y algunos no sabrán nunca, intentan aprender a hacerlo. No entiendo nada pero nada de nada.
A principios del siglo XX los teatros se llenaban para ver bailar Anna Pávlova, han pasado cien años y ahora la gente ve en su televisor "Mira quien baila".

Ésta es mi opinión, escrita sin ánimo de ofender a nadie, igual no tengo razón, puede ser...

1977


   Cuando acabé octavo cometí otro error, uno de tantos, y me matriculé en lo primero que encontré. No tenía la menor vocación para ser administrativo pero al estar el centro relativamente cerca de casa, encaminé mis pasos en esa absurda dirección. Cuando alguien se siente acorralado, escapa por donde sea aunque se dirija a un abismo. Lo mejor de aquello era que apenas había chicos, debía haber 35 chicas y unos seis varones en el primer curso. Al menos uno tenía la vista entretenida, ya que resultados, como casi siempre, ninguno. Con la suerte que siempre me acompañó di a parar a un sitio donde además exigían mucho, en otro centros se conformaban con seguir los libros oficiales, que eran muy sencillos, pero allí dejaban los libros de lado, que por cierto valían una pasta, y nos freían con un nivel como si fuéramos a llevar la contabilidad de la Ford. Han pasado más de 30 años y aún no entiendo como demonios me metí allí. Aunque lo que a mí me interesaba era seguir escuchando Rock’n’roll y se me metió en la cabeza que tenía que comprarme una guitarra y aprender a tocar. Se lo dije a mis padres y me contestaron que cuando trabajara, pues, que me comprase lo que quisiera.
Tenía una amiga, compañera de pupitre, que se llamaba Loles, me dejaba cintas de los Beatles, y nos lo pasábamos muy bien juntos pero ella aprobaba y yo no. Una tarde la profesora de lengua llegó con el proyector, colocabas un libro encima y lo proyectaba en la pared blanca, y dijo: “apagad la luz”, yo estaba jugando con un par de cables sueltos donde debería haber habido un enchufe y los junté, no pensé en nada, sencillamente lo hice. Lo hice con un bolígrafo Bic, menos mal porque quedó totalmente chamuscado, y, claro, saltaron los plomos. Por supuesto me hice el tonto y no pasó nada grave, quitando la bronca que me echaron, pasamos media hora sin luz, todo el colegio.
No sé porqué pero un día estudié lo que nos había mandado la profesora, quizás estaba aburrido, dio la casualidad que al día siguiente me sacaron a la pizarra. Era la profe de contabilidad que me tenía fichado, me sacó para ridiculizarme delante de toda la clase, empezó a preguntarme y resulta que me lo sabía todo, todo el mundo se reía y aquella tía seguía preguntándome y yo contestando bien. “¿Pero qué te ha pasado, Penagos?” Dijo estupefacta, y yo me sigo preguntando porqué narices no estudiaba, no creo que fuera tan burro pero no me daba la gana, debería haber tenido un seguimiento especial.
Teníamos que hacer un trabajo en la asignatura de lengua, una exposición usando un aparato, el mismo del incidente de la luz, que permitía proyectar imágenes de un libro en la pared como si fuera diapositivas. Se podía escoger el tema con total libertad, sin pasarse, claro, y yo elegí para mi exposición “Simon & Garfunkel”, todos me felicitaron por mi trabajo. Debido a las asignaciones que hacía en las reuniones de los testigos, me había acostumbrado a hablar en público y tenía esa ventaja sobre los demás. Ese desparpajo para enfrentarme a un auditorio con la única arma de la palabra me sirvió luego para las actuaciones, siempre fui el que más hablaba entre canción y canción y también en algún trabajo.
Cuando estrenaron Star Wars fuimos a verla al Serrano Rafa y yo, acompañados de su madre. Me gustó porque era igual que los Vikingos pero en lugar de hachas usaban espadas láser. Igual fue la primera vez que fui a un cine de estreno. En semana santa fuimos los amiguetes a Moixent, nos invitó el Ratón, fuimos Rafa, por supuesto, Juan, Vicente y yo, tres años seguidos, creo. Nos reímos mucho y nos lo pasamos bien, durmiendo y comiendo juntos y haciendo excursiones por allí. A la vuelta coincidimos en el tren con un par de chicas alemanas, intentamos hablar con ellas en inglés, con nulos resultados, había una que me gustó mucho, me quedé mirándola con la boca abierta, lleno de emoción y admiración. Yo llevaba una camisa que me compré en el mercadito que tenía una pequeña cinta para cerrar el cuello, me dejaron una cazadora de cuero que había sido del padre de Rafa y me encantó, decidí que quería una. Llovió y eso nos cortó el rollo pero me lo pasé bien. Cuando eres tan joven todo resulta nuevo y excitante, como no sabes nada lo tienes todo por aprender y descubrir, muchas veces he pensado que me gustaría volver a sentir la sensación de toparme con cosas nuevas tal y como hacía entonces. Sería una pasada poder volver a escuchar Heartbreak Hotel, Like A Rolling Stone o Strawberry Fields Forever como si fuera la primera vez o cualquier otra sensación buena y agradable. Busqué una cazadora de cuero, entonces decíamos “chupa”, y no encontré ninguna a mi gusto, la quería exactamente igual que la de Marlon Brando en "El salvaje" y al final tuve que comprarme un “McCloud” que aún conservo. No estaba mal pero no era justo lo que quería. Resultaba complicado intentar siquiera vestirse diferente, años más tarde podía ser únicamente cuestión de dinero, quizás también me faltara algo de información. La moda de entonces, finales de los setenta, consistía en zapatos mocasines, Levi’s, polos Lacoste o cazadoras Graham Hill. Los horteras escuchaban ídolos juveniles del momento, montajes de las discográficas casi todos, y los enterados Pink Floyd, rock sinfónico, también estaba la música disco o el rock duro tipo Deep Purple. A mí me gustaba Elvis, The Beatles o Bob Dylan y mis vecinas estaban fritas conmigo, la música no paraba en mi habitación.

martes, 2 de diciembre de 2008

Ciudadano Kane


La semana pasada volví a ver RKO 281, la batalla por Ciudadano Kane. Un film sobre las circunstancias que rodearon la preparación, filmación y estreno de la que para muchos es la mejor película de la historia del cine. Así que después de disfrutarla me dieron ganas de ver la primera película de Welles una vez más pero... Primero volví a leer Ciudadano Welles, el libro-entrevista con Peter Bogdanovich y luego releí Como se hizo Ciudadano Kane de Robert L. Carringer y busqué un poco de información por Internet. Por fin estaba preparado y me puse el DVD de Citizen Kane. Os prometo que hasta dentro de diez años no vuelvo a hacerlo, más que nada porque hay placeres que deben dosificarse.

American Film Institute's top 100 films. Here's the top Ten:
1 CITIZEN KANE;
2 THE GODFATHER;
3 CASABLANCA;
4 RAGING BULL;
5 SINGIN' IN THE RAIN;
6 GONE WITH THE WIND;
7 LAWRENCE OF ARABIA;
8 SCHINDLER'S LIST;
9 VERTIGO;
10 THE WIZARD OF OZ

lunes, 1 de diciembre de 2008

Mary Pickford & Lilian Gish


He encontrado por ahi este tema instrumental que compuse y grabé hace más de quince años. Como estoy tristón me ha gustado mucho, es curioso sorprenderse a uno mismo. He puesto unas imágenes de Mary Pickford & Lilian Gish, no soy capaz de trabajar más las fotos, mi paciencia acaba pronto y además no he puesto la estufa y me estoy congelando. Sobre Mary Pickford & Lilian Gish, no sé, fueron grandes estrellas y hoy ¿quien las conoce? La fama es como es pero su legado está ahí por si a alguien le interesa conocerlo.
Por aquella época, cuando grabé este tema, tenía periquitos en casa y se escuchan perfectamente, por eso a este instrumental le llamé: "Pájaros".