V i S i T a S

domingo, 5 de abril de 2009

Fiesta de Paco Beat. (Ya estoy viejuno para estas cosas)










Cargado con la Gretsch White Falcon 7594, el Fender Bassman'59 4-10 y la maleta de aluminio con cables, pedales y demás, salgo del ascensor de mi casa a las 18.25 justo para ver como Serch llega y aparca su furgoneta en la puerta de casa. La jornada ha comenzado, como casi siempre, a las 03.30 horas, sólo interrumpida por un par de horas de siesta. Nos dirigimos a Albal escuchando el CD con las primeras grabaciones de Serch en su nuevo multipistas, le falta añadir bajo y batería, un acertado trabajo de pop en castellano con reminiscencias beat. A ratos en serio pero casi siempre con bromas, nos ponemos al día de las últimas novedades. Llegamos al chalet-vivienda-ensayo-taller de vehículos históricos de Jose-Bruno-Cansino y... la frase que marcará la noche: resulta que un sobrino de Susana, la mujer de Bruno, ha llegado desde Hungría y ella dice: "Llévate al chiquillo, que no bebe y puede conducir a la vuelta". Peti es un chaval de unos veintitantos años que se comunica, cuando habla, con una mezcla de húngaro, castellano, portugués, inglés y varias lenguas más que no logré identificar. Ok muchachos, cargamos el pickup con caja para productos cárnicos de Moisés y nos vamos a Pinedo, siguiendo un atajo por toda l'Horta Sud. Será un atajo pero lo que cuesta llegar, creo que en cualquier momento aparecerá un cartel que ponga Elx 12 kilómetros.
Llegamos al Rock Café, aún no hemos bajado la mitad del equipo y Peti, creo que es Pedro en húngaro, ya va por la segunda cerveza. Por la prueba de sonido van desfilando algunos de los cantantes y grupos invitados de la noche. Cubata en mano Peti está a mi lado, entiendo una palabra de cada tres. No menos de doce personas manipulan los controles del mezclador del equipo, entonces, ¿para qué hemos probado si luego no tendrá nada que ver? Cenamos en el mismo garito, papas, patatas bravas, patatas fritas, patatas hervidas y hamburguesa con Solanum tuberosum. Entre trozo y trozo de este tubérculo originario del altiplano andino Peti sigue con sus cervezas. Eso sí, el café sin patatas y a tocar. Repertorio Cansino, Pelirrojo Jack que canta Mistery Train, Paco "Rexmex" Orozco se marca dos grandes interpretaciones de Los Sirex, Muchacha Bonita y Maldigo mi destino, esta última presentada como "Gintónic de pepino", por lo visto hay una ginebra con aromas de pepino y rosas que, pese al precio, está impresionante, eso afirma constantemente Serch. Marcos Elvis ataca Blue Moon of Kentucky, más repertorio habitual de la banda, me gustaron especialmente Paco Beat, el gran homenajeado, con Traveling man y Serch recreando magistralmente Love potion number nine. Suben los hermanicos Esteban y temas Beatles, buf, impresionante, acabamos, como estaba programado con Eres como una pesadilla. Paco Beat recibe varios regalos por sus 30 años en la música, entre otras cosas, una placa conmemorativa. Es su gran día, se merece esto y mucho más.
Bajamos del escenario, satisfechos y contentos, Peti nos espera bebiendo alcohol, la gente nos felicita, el local está lleno como nunca lo había visto. A mi hermana y su amiga Rita les ha gustado mucho, aunque hemos dicho menos tonterías de las habituales, se echa de menos al Ratón, nada es lo mismo si él no viene. Una viejuna aprovecha para tocarle el culo a Serch mientras su marido les hace una fotografía. Las Pink Ladys bailan en la pista, yo mismo soy el encargado de presentar a Marcos Elvis que se sube a un bafle para comenzar su actuación mientras Rexmex y yo charlamos sobre el espectro de Elvis. Después unos cuantos temas de Los Renegados y, ya no sé ni a qué hora, Los Whisky a Go Go, con memorables versiones de Rock'n'Roll. Apuramos los tickets de bebida, no sé porqué veo el doble de los que hay, y comienza la batalla de desmontar el dichoso equipo. Rosaurio hubiese disfrutado, hay como mil cables tirados por el suelo. Voy detrás de todo el mundo para que se lleve su parte, pero no hay forma, tocar mola pero recoger equipo...
Con la ayuda de algún ayudante espontáneo que, mientra acarrea algún trasto canta aquello de: "cargando instrumentos no se puede triunfar..." por fin llega la hora de pirarse, estoy reventado. El chiquillo que no bebía, el gran Peti, lleva una merluza del tamaño de un piano de cola Steinway & sons. Cogemos el atajo, otra vez, Jose sube las ruedas por la parte central de las rotondas, menos mal que mi equipo va en la furgoneta de Serch o no llega una válvula sana a casa. Le comento a Sergio el consejo-sugerencia que le he formulado a un conocido. Es un chaval casado que tontea con una jovencita y le digo: "yo te diría que no te enmierdes con esa chica pero sé que no me vas a hacer ni caso". Se mea de la risa. Apenas puedo descargar nada, de tanto reírme y con las fuerzas agotadas, me he enganchado de la espalda y tengo que estar postrado, ya estoy viejuno para estas cosas, creo que lo tendré que dejar cualquier día de estos. Peti observa con lascivia un calendario erótico colgado en la pared del ensayo, pone la misma cara que Harpo Marx mirando a las chicas mientras grita: ¡copas, copas, copas¡ Serch y yo volvemos a casa, seguimos riendo hasta que metemos mi material en el ascensor. Infinitas gracias, eres un amigo Sergio y lo demás son tonterías.

"Llevaros al chiquillo que no bebe y así conduce a la vuelta".

FOTOGRAFÍAS CORTESÍA DE REX MEX. 

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