V i S i T a S

martes, 20 de abril de 2010

¿Qué harás esta noche?



¿Qué harás esta noche? y Rick contesta: No hago planes con tanta anticipación. Lennon decía en Beautiful Boy que la vida son las cosas que te pasan mientras tú estás ocupado haciendo otros planes. El domingo pasado, tras un fin de semana lluvioso, el sol lucía y las ganas de dar una vuelta en moto rugían en mi interior. Se habían apoderado de mí pero mientras me vestía un malestar se presento sin invitación, sentía náuseas, fiebrícula y otras cosas que hicieron que me acostase, letárgico y fracasado hasta en un empeño tan pequeño. El sueño y algún medicamento me hicieron bien y al día siguiente estoy preparándome para ir a ensayar, cierro la funda de la guitarra y en ese momento me llama Serch para decirme que no hay ensayo. Hoy había quedado con el luthier para el famoso asunto del puente de la Rickenbacker, se suponía que había poco trabajo. El Gran Seguí me acompañaría con su Gibson Country Gentleman que necesita un salvapúas nuevo. No falla, me toca llamar a Paco, no sólo hay trabajo, los martes suelen ser tranquilos, es que hay mucho y mucho. Esto no es más que una insignificante muestra de tres días seguidos, una secuencia mínima. ¿Planes?, me remito a Bogart y Lennon.

lunes, 19 de abril de 2010

“Eyjafjalla”


Una gigantesca nube de cenizas volcánicas cubre el cielo de Europa, como la sombra gris del fantasma de la crisis. Volando desde un volcán islandés cuyo nombre nadie por aquí sabe pronunciar, esas cenizas han acabado con el tránsito aéreo europeo. Los aeropuertos están llenos de gente atascada que busca solución a su problemas en trenes, coches de alquiler, barcos o taxis. Hay cientos de miles de historias, exámenes sin asistencia, puestos de trabajo sin ocupar, citas familiares ineludibles a las que no se asistirá, pequeñas tragedias y pérdidas irrecuperables para las aerolíneas. Cecil B. De Mille decía que las películas tenían que empezar con un terremoto y a partir de ahí ir "in crescendo". Pues qué magnífico comienzo para una película o para una novela.

Suspendido el ensayo de hoy, aquí estoy escribiendo tonterías y pensando en una semana con muchas cosas qué hacer.

jueves, 15 de abril de 2010

The Shadows



Hoy no puedo escribir casi nada sin que se me note el estado de ánimo. Así que mejor dejo aquí un recuerdo a The Shadows, uno de los más grandes grupos de instrumentales, por no decir el mejor. Escuchando sus discos daban ganas de comprarte una guitarra y aprender a tocar y así lo hicieron a cientos de miles. Parece más fácil de lo que realmente es, Hank Marvin tiene un swing tremendo y un gusto depurado. Justo lo que en mi modesta opinión debe tener un guitarrista. La última salida que hice junto con Serch, Pepe y Marcos, hablando de amistades comunes con unas chicas amigas de los dos últimos, salió a colación un guitarrista, no diré su nombre, realmente rápido. Sí-dije yo- metía más notas en un compás que B.B.King en toda su carrera. Cada uno tiene sus gustos, el mio se decanta por guitarristas como Hank, con su aspecto de estudiante de la Biblia de eterna sonrisa en su rostro pero dando unas notas precisas como nadie. Enchufas una Fender Stratocaster en un Vox AC-30 y tocas Man of mistery, Apache, Shindig... ¡qué raticos tan buenos¡ Será por eso que he colgado en Youtube nueve vídeos con versiones de ellos. Si algo te hace sentir bien es lógico que lo hagas en cuanto puedas.






lunes, 5 de abril de 2010

Me pareció haber visto un lindo gatito.



Cada vez que llegamos al ensayo hay alguna baja. De los gatos que pululan por el chalet de Bruno, siempre echamos de menos a alguno. Le preguntamos a Bruno qué ha pasado: es como la pagina de sucesos del periódico pero con felinos. Parece que tienen una curiosa obsesión por colocarse justo detrás o delante de las ruedas de los coches. Pobrecicos, cuando Serch y yo los acariciamos, nos preguntamos cuanta vida les queda sobre la tierra. Una vez casi me traigo uno a casa, más que nada por ahorrarle una muerte horrenda. Luego alguien, seguro que Paco Seguí, me recordó su manía de arañar las cosas, pensé en las telas de los amplificadores y las fundas de las guitarras y lo dejé allí, condenado a un destino cruel.