V i S i T a S

sábado, 12 de junio de 2010

El mundo sigue girando


Debido a la debilidad de cierto presidente autonómico, a propósito de cierto caso de corrupción, cierta caja de ahorros mesetaria ha absorbido a otra cierta caja de ahorros y ahora cierto cuchillo no sabe donde poner su incierto capital. Esto es tan cierto como que en Rusia hace frío en invierno. Escuchando uno de mis temas preferidos de Buddy Guy, pienso en esta semana y se me van las ganas de pensar. Fui al entierro de mi tío Pepín, en el cementerio de Mislata, fácil de encontrar, al menos la segunda vez que lo intentas. Con sus defectos y sus virtudes no podré olvidarlo nunca, también llevo un Pepín dentro de mí. Ayer me llamaron para suspender la actuación de hoy, debido a un parto prematuro pero la haremos más adelante, al menos eso parece. Sigo esperando la llamada del luthier, ansioso por poner mis manos sobre la Rickenbacker y esperando el resultado de tantos esfuerzos. Debido a las variaciones de temperatura de esta semana mis amígdalas están inflamadas y sufro al tragar, la doctora Vilar acude con su arsenal de pastillas y no se va hasta que no me ve tomarlas. En mi manifiesta ignorancia, no veo yo tanta crisis, parece que todo va un poco como siempre, aunque algo parado. Pero es ver las noticias o leer los periódicos y te dan ganas de coger tu cartera y encerrarla bajo siete llaves, para sacarla sólo en caso de extrema necesidad. Eso me recuerda la gripe aviar, el efecto 2000 y otras cosas ya sucedidas. Buscando un latiguillo para alimentar los pedales encuentro siempre otras cosas para tirar, cables de cuando empecé a tocar, libros que no me gustaron, diarios de juventud, borradores de canciones olvidadas o guías de viaje de países que nunca visitaré. Cuando por fin encuentro el latiguillo, que sirve para alimentar varios pedales con un solo transformador, no funciona. ¿Para qué demonios lo guardaría?

6 comentarios:

Anónimo dijo...

El tercer día más negro
Algunos historiadores y valencianistas con memoria histórica recalcaron ayer, no sin cierta amargura y ganas de provocación, que después del Compromís de Casp de 1412 y de la Batalla de Almansa de 1707, el de ayer era el tercer día más negro para la autonomía de los valencianos. El pacto del Compromís de Casp supuso la introducción en el trono de la Corona de Aragón de una dinastía castellana —los Trastámara— que impuso su lengua progresivamente en los reinos de Aragón, Valencia y Cataluña. La Batalla de Almansa, de 1707, comportó la ocupación de las tropas borbónicas en el territorio valenciano. Además, preludió la abolición de los fueros y el fin del sueño de Jaume I. Con la «fusión fría» entre Bancaja y Caja Madrid, aseguran los más críticos, la autonomía financiera de los valencianos queda tocada de muerte en favor de una dependencia casi absoluta de Madrid.

Juggend Adler dijo...

Que gran narrador de historias,aunque no comente casi nunca sigo leyendote como el primer dia,,,,muy buena entrada,cuidate esa garganta que no tiene recambio,suerte amigo y como siempre cuidate que le vida esta muy mala,,,,

Juggend Adler dijo...

Que gran narrador eres,aunque no comente tus entradas sigo leyendote como el primer dia,cuidate esa garganta que no tiene recambio,,,,me sigues haciendo pensar y hoy en dia es dificil leer algo interesante en esta vida de mediocridad permanente,,,,,un saludo para todos...

Juggend Adler dijo...

Hago mi primer comentario y no sale,vuelvo a escribir otro intentando mejorar el primero y chass aparece el primer comentario como por arte de magia,,,que me expliquen esta mierda,igual ahora salen tres,,,cosas de los tiempos modernos,,,,

Cuchillo dijo...

Gracias Paco por tus comentarios, a ver si te animas y escribes también en tu blog, que también me gusta saber cosas de los amigos. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Cuídate la garganta amigo, que necesitamos oirte cantar de vez en cuando. Un abrazo. Posdata:Saqué mi dinero de la CAM , lo llevé a Bancaja y ¿ahora adonde lo llevo?
El ratón