V i S i T a S

jueves, 30 de septiembre de 2010

Victor Mature




Alimentado desde la más tierna infancia con las historias de la Biblia, las películas que retrataban el mundo antiguo llamaban mucho mi atención. Cuando además contaban cosas que ya había leído, me resultaban fascinantes. En los momentos de tensión de cada film, solía agitar las manos, lo que provocaba la risotada de cualquiera,normalmente familiares, que me viese. No levantaba mucho del suelo, debía ser bastante niño, cuando de la mano de mi padre vi mi primer elefante. Anunciados en los carteles del circo como "los elefantes que hicieron la película de Aníbal" estaban en la plaza de toros de Valencia. Con una pata amarrada con una cadena, lo habían hecho recular en una de las puertas abiertas y eran un reclamo para que la gente fuese a comprar su entrada. Por supuesto, muchas personas hacían corro frente al paquidermo y alguien le dejó delante una barra de pan como de medio kilo, con su trompa le recogió al instante y se la tragó como si fuera un caramelito. Desde entonces los elefantes se convirtieron en uno de mis animales favoritos, como no podía ser de otra manera, y cuando más aprendo sobre ellos, más los amo. En muchas de aquellas películas aparecía Victor Mature, que también rodó muchas de cine negro y westerns. Con fama de mal actor pero mucho sentido del humor, se le atribuyen varias respuestas ingeniosas cuando, en un hotel o en club de golf, pretendían no acogerlo por su condición de histrión: "Yo no soy actor -decía- y he hecho más de 50 películas para demostrarlo". Paradojas de la vida, un gran actor puede hacer malas películas y uno malo alguna buena. Después de asistir al estreno de Sansón y Dalila y preguntado por una periodista, Groucho Marx respondío: "No me interesa una película donde el pecho del actor es mayor que el de la actriz".

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Salaminia



Como dice el Ratón, parece que últimamente me cuesta más escribir. No es que no tenga nada que decir, que a alguien pueda interesarle, ese ya es otra tema, sólo que cuanto más alucinantes son las cosas, menos puedes contar. Hace años, cuando un servidor escuchaba la radio, solían decir que lo mejor de las entrevistas era lo que se decía fuera de micrófono, pues, algo así pasa. Tampoco se trata de extraordinarios acontecimientos y muchas veces no son más que pequeñas miserias. También es que, aunque pueda hacerlo sin querer, no me gusta repetirme y no puedo hacer decenas de post sobre días largos, semanas complicadas, tardes prescindibles, tristezas envueltas en papel de periódico, calores asfixiantes, canciones que se resisten, proyectos sin futuro, entradas sin salida o miradas perdidas en la multitud. Como sólo viajo con los libros, miro una estantería dispuesto a leer algo que me ayude a conciliar el sueño y elijo Cartago de Serge Lancel. Por cierto, que falleció hace algún tiempo y era un gran arqueólogo e historiador especializado en la civilización púnica. Ok Cuchillo, de vuelta en Cartago, sepultada en su noche eterna, como dijo no recuerdo quien. Hablando sobre las relaciones de Aníbal con su ciudad, alguien escribió, intentaré recordar quien, "historia más valenciana nunca vi". Otra de mis manías: ponerle nombres a las cosas, por eso luce en la matrícula ése mi "fregoneta de los malacotones" y como alguna vez hablo de ella, pues aquí está. Saludos Ratón.

FOTOGRAFÍA REALIZADA POR DIDICO.

martes, 14 de septiembre de 2010

Ando muy ocupado en no hacer nada



Cantando una dulce melodía, dando vueltas sin llegar a ningún sitio, pensando lo mismo sobre lo que ya está pensado. Fui con mi hija a comprar el famoso latiguillo, ¡qué placer llevar una chica guapa en la Triumph¡ Cenamos con el Ratón, algún viajecillo en moto, sacando bien la Marsellesa pensando en subirla a Yotube, temas de bancos -banco de temas peligroso-, ideas locas y proyectos de futuro incierto. Leyendo hasta caer rendido, evitando pensamientos, Asurnasirpal, Tukulti-Ninurta.¿Pero las ganas de hacer cosas dónde están? Cambio de estación, sueño por todas partes, miro el sol ponerse desde mi balcón. Conversaciones telefónicas con Pacobeat, acerca de la crisis no quiero escribir nada.
Mr. Gray hizo este último arreglo de esta colaboración ocasional.

jueves, 2 de septiembre de 2010

September in the rain



Qué días estos, batallando en diversos frentes y sin resultados visibles en ninguno de ellos. La lluvia molestando ligeramente por un lado y suavizando la temperatura por otro y poco más que contar. Una vieja foto rescatada del olvido, de cuando toqué con Morcillo en la Pérgola de Castellón, que me envía amablemente el Chino, una pequeña sorpresa en un día prescindible. Parece que con seguir de una pieza, ya tienes que darte por contento y no digo yo que no, ya no puedo decir casi nada.