V i S i T a S

martes, 22 de febrero de 2011

Acentos


Maldita sea, no me van los acentos. Igual mi pc tiene demencia senil pero no hay semana que no le pase algo. En fin, puede que sea algo tonto pero me he acostumbrado a ellos y ahora me cuesta no poder ponerlos. Todo me sale as´´i, ¿alguien sabe como se arregla esto? Por cierto, me han dicho que como ya no lleva acento en una interrogaci´´on....

jueves, 10 de febrero de 2011

Bajando la dosis


El otro día vi "Mundos opuestos", una película de 1949 dirigida por Mervyn LeRoy. El reparto no tenía desperdicio: Barbara Stanwyck, James Mason, Van Heflin, Ava Gardner y Cyd Charisse. Fue un pequeño placer descubrir a William Conrad bastante joven haciendo de policía ¡cómo no¡ No es desde luego una obra maestra pero se deja ver, a mí por lo menos me gustó sin maravillarme. Hace meses y meses, cuando me dejaba caer por un garito de gente viejuna para tomar una tónica entre paseo y paseo motorizado, solía coincidir con un tipo, sobre los cuarenta años, que guardaba un extraordinario parecido con Van Heflin. Más de una vez estuve a punto de decírselo pero me callé, por si daba lugar a un malentendido. Cuando salgo solo, ese es uno de mis pasatiempos, buscar parecidos razonables. Sin embargo, últimamente me cuesta más salir, bastante más, sólo con pensar en que no se puede fumar en los pubs ya me da pereza y eso que fumo bastante menos. Tengo tan asociado el tabaco a esos lugares que se me hace cuesta arriba, vas por ahí y ves corrillos de adictos a la nicotina pasando frío en la puerta de los garitos. Bueno, es algo que no entiendo. Me parece muy bien que prohiban fumar en sitios públicos tales como estaciones, hospitales, centros educativos, cines, teatros o cientos de lugares más pero... ¿en un pub? Para mí lo lógico sería que el dueño o la dirección de cada sitio eligiesen si su local va ser de fumadores o no. Bueno, pues ahora puedo entrar en un pub y beberme 22 gintónics pero no puedo fumar un sólo cigarrillo. ¡Mi salud está a salvo¡

martes, 8 de febrero de 2011

Acelerando lentamente


La semana pasada empecé muy bien y acabé con un tremendo resfriado. La culpa fue mía, ya que unos días antes tuve la desfachatez de decir que hacía mucho tiempo que no estaba enfermo. De todos es sabido que jamás debes decir eso. Como en "La buena tierra", no hay que provocar a los dioses, al contrario, y si no que se lo digan a Annabel Lee. Bueno, en este combate homérico con un resfriado duro de pelar, no estoy muy seguro de ganar pero espero que así sea por el bien de mi hija. Digo todas estas tonterías, ciertas pero tontas, a propósito de que llevo tiempo intento contar algo y no encuentro las ganas para hacerlo y eso que para mí es algo bueno. Como ustedes recordarán subí a un escenario con Los Plásticos, El Respetable en esa ocasión, para hacer un tema de Los Cuervos, el "famoso" Perro Verde. Algunas semanas más tarde me dijeron que pensaban grabarla con los otros temas de otros grupos valencianos que homenajearon en aquel concierto y que contaban conmigo. Me pidieron permiso y les contesté que tenían mi permiso, mi bendición y mi colaboración asegurada. El día indicado, a la hora indicada, cogí un taxi hacia el estudio, cargado con mi Gretsch, y nunca mejor dicho porque esa guitarra con esa funda pesa media tonelada. El taxista resulto ser un fan acérrimo de Johnny Hallyday, un francés de Lyon afincando desde hace años en Valencia. Bueno, charlé amigablemente con él durante el trayecto hasta llegar a mi destino. Había buen rollo en el estudio y si he de ser franco, me gustó mucho que estuviera en un sótano. Mientras grababa ese tema, no pude evitar pensar en que teniendo tantas canciones escritas estaba volviendo a grabar un tema que ya había grabado, era una ironía del destino, otra más. Así que hablé con el hombre del estudio, bueno, era más joven que yo, y le pregunté por precios y esas cosas. Se supone que desde que fumo menos, en ello estoy, me estoy ahorrando un "pastizal", que diría Serch, y, sorprendentemente, los estudios son ahora más baratos que hace 20 años. Tomé una decisión, voy a grabar algunas de las canciones que he compuesto. ¿Para qué? para nada supongo, para darme el placer de escucharlas y dar la tabarra a algún amiguete como el Ratón que me dirá si lo he desarrollado bien o mal y poco más. Pero las canciones son como hijos y parece que uno tiene alguna obligación que cumplir con ellos o ellas, ya sea ayudarles en los deberes, cocinarles algo o desconectarles el router wifi cuando están en Internet a la hora de hacer los deberes. Y en el caso de esas canciones me siento obligado a grabarlas. Pues nada, en ello estoy, arreglando y ensayando cada detalle de los primeros cuatro temas.

martes, 1 de febrero de 2011

Cuchillo feliz



Como suele decir mi padre: ¡No todo va a ser malo¡ Por fin he conseguido solucionar algunos de los problemas de mi ordeñador personal y vuelvo a la carga con mi blog. Aunque sea un mudo hablando a sordos me gusta ir subiendo cosas para los cuatro gatos que lo leen. Hablando de todo un poco, después de ocho meses de descanso, ayer ensayamos The Dancing Cansinos y lo más sorprendente es que sonaba muy bien. El primer sorprendido fui yo, desde luego, pero gratamente, claro. Será cuestión de ir buscando alguna actuación por ahí en cuanto encarrilemos un poco el repertorio nuevo. Bueno, ya iré escribiendo más, un saludo a todos.