V i S i T a S

lunes, 26 de octubre de 2015

Un Pequeño Homenaje Al Gran Morcillo




The Dancing Cansinos - Juan el largo. Un pequeño homenaje al gran Morcillo con todo el corazón. Escrita por Juan Antonio Morcillo y Santiago Penagos. Canción incluida en el disco "Con M de Morcillo" Un tributo al singular músico, un clásico de estas tierras.  En esta grabación las voces a cargo de: Paco Orozco, Sergio Villanueva, Paco Seguí y Santiago Penagos. Este último también se encargó de tocar todos los instrumentos, arreglar y producir. Se grabó en casa de Luis Berry que también hizo la mezcla, gracias Luis.  El pasado sábado 24 en la sala Veneno Stéreo se presentó el disco tributo pero yo tenía que trabajar y no pude asistir, todo se me junta casi siempre, son cosas de mi vida. Pero he esperado hasta que el disco viese a la luz para hacer un vídeo, para no chafar nada de nada.

 Por la época de Morcillo y los Rangers un día llegó Morcillo con el párrafo de esta canción y me dijo si podía hacerle algo parecido a un estribillo, así que escribí la música de la parte de: "su cabeza carece de lo que todo el mundo llama pelo, nunca come danones odia a muerte el agua y el pomelo, sólo existe la noche en su corazón ..." le gustó y así se quedó. Años después, entrando en mi página de la SGAE vi que la había registrado a nombre de los dos, que es como la hicimos. Así que cuando me propusieron grabar un tema para el disco tributo pensé en éste,  me hacía ilusión haber escrito una canción con él, para mí fue muy reconfortante. Partiendo de esto añadí unas líneas de letra pensando en incluir el nombre del disco y algunos detalles sobre él, espero que os guste. 

martes, 13 de octubre de 2015

Un Año Sin Fumar



Ya nada es como antes, un año hace ya que dejé de fumar, como siempre pasa lentamente pero cuando llegas miras atrás y parece un momento. Es verdad que el sentido del olfato está mejor, (lo malo es que hay tantas cosas que huelen mal...), que los dientes están más blancos, que no gastas tanto en algo que es nocivo, no te ahogas y todo lo demás pero echas de menos el efecto tranquilizante, aunque fuera débil. De todas formas, con haberlo hecho durante 33 largos años ya está bien, no quiero volver a hacerlo.