V i S i T a S

lunes, 21 de marzo de 2016

Santiago Penagos

   Llevo casi tres meses preparando repertorio, de una forma lenta y quizás pesada pero inexorable también. Revisando, explorando, recordando temas olvidados, fingerpicking, ragtime guitar, clásicos del country, blues, folk, R'n'R, sixties y más cosas, con la guitarra y la voz, ahora que no fumo, mucho mejor. Tantos años tocando en grupos y ahora estoy solo ante el peligro... Pues nada, después de crear una página en Facebook como artista o músico, con unos magníficos carteles que me ha hecho ResMex, varios repertorios en inglés, castellano e instrumentales, con el equipo listo y los dedos machacados de tanto tocar... sólo me falta salir a la palestra, cosa que, espero, no tardará en suceder. Seguiremos informando...

domingo, 20 de marzo de 2016

Auténtico Hielo



     Cogí un autobús mágico para volver al pasado, destino a principios de los ochenta, y volví a escuchar el repertorio de Los Auténticos, me acompañaban dos amigos de verdad, con los que asistí en su día a sus conciertos. Con el Ratón en la Malva-rosa, en el Maximun R'n'R que el 25 de septiembre de 1981 supuso para mí su descubrimiento y con RexMex, con el que los volví a ver en NCC, un par de años después. Justo en esta última actuación escuché Hielo por primera vez, el único tema que Morcillo compuso para Los Auténticos y que luego retomo en solitario como uno de sus grandes éxitos. Tropecientos años después, viendo a Los Náufragos, la banda que rinde tributo a este gran grupo de Castellón, subí al escenario para tocarla con ellos, un honor para mí y un guiño al joven que fui y que, inexplicablemente, sigue vivo en mi, a través de huidas, fracasos, decepciones y fiascos, aunque sea en el fondo de mi alma. Disfruté muchísimo de la velada, porque Los Náufragos lo hacen muy bien y el repertorio era especial para mí y además pude volver a ver a El Respetable, con los que volví a subir al escenario para interpretar, una vez más, Raro como un perro verde. ResMex también se marcó unos coros, vimos al Xino, bebimos cerveza y disfrutamos de una noche de platino en la Edad de Oro. ¿Quién da más?