V i S i T a S

domingo, 20 de noviembre de 2016

Brooklyn

No recuerdo haber estado antes en Pego, aunque entra de lo posible que incluso haya estado por allí tocando con alguna banda, mi memoria es grande pero no hasta el punto de recordarlo todo. Como enamorado de nuestro reino/país/comunidad o como usted lo quiera llamar me encantan esos lugares, escucho hablar en valenciano y me siento en casa, Pego tiene encanto.  Pues fuimos a tocar, en este otoño impredecible, y como siempre disfrutamos. Como no empezamos muy tarde, lo hicimos sin cenar, al acabar tras recoger los trastos nos fuimos a un estupendo restaurante llamado Rafel que nos recomendaron y que yo a su vez me permito recomendar con gusto. Volví a casa escuchando buena música, con la sensación del trabajo bien hecho. Ya en la cama y antes de dormir, tras un rato leyendo a Chandler, las imágenes, palabras y música del día danzan delante de mí, sin demasiada conexión, sólo los hechos recientemente vividos en una procesión espectral. Pregunté a unos niños donde estaba el lugar donde había quedado, ellos me miraban extrañados, seguro que les llamaba la atención mi forma de vestir pero fueron muy amables. Di la vuelta con la furgona y me seguían gritando: "¡Es allí, es allí¡".  En ocasiones, en mitad de una canción, me quedo en blanco, de repente dudo del siguiente acorde, el siguiente riff, son milésimas de segundo pero entonces mi mano, como si tuviera voluntad propia va al sitio y toca lo que una parte de mí ha olvidado, me resulta algo mágico. Al acabar el concierto, la gente vino a saludarnos, los hombres nos daban la mano y las chicas nos besaron y nos dijeron que teníamos que volver, que les había gustado mucho. Eso tenéis que decírselo al jefe del local, decíamos nosotros. Esperamos volver por allí, y que no coincida ningún partido de fútbol, anda Cuchillo, duerme ya...

No hay comentarios: