V i S i T a S

sábado, 20 de junio de 2009

Buf (2ª parte)



Hay semanas que pensar que llegará el sábado te ayuda a aguantar. Otras te sientes cómodo en en un martes cualquiera, sabiendo que no esperas mucho del día y que éste no te defraudará. A veces es sábado y maldita la gracia que te hace pero otros sábados, por la noche mejor, siguen teniendo algo especial. Los domingos por la tarde se prestan al recogimiento, la pereza o la soledad. En ocasiones es martes por la noche y te gustaría que fuese viernes.
La división de los días en periodos de siete la copiaron los griegos de los babilonios, al igual que los judíos. Ya fuera porque los cuerpos celestes que se movían en el cielo, y que ellos conocían, pueden apreciarse a simple vista, eran siete, ya por la división del mes lunar de 28 días por las cuatro fases de la luna, el caso es que crearon esos grupos de siete. Los babilonios les pusieron los nombres de algunos de sus dioses y los griegos los cambiaron por lo suyos y lo mismo hicieron los romanos. Estos últimos tenían una forma bastante engorrosa de contar los días, con las calendas, nonas e idus. Los nombres que se usan en castellano, inglés o también en valenciano -las únicas lenguas que conozco, aunque sea un poco- vienen, de diversas formas, de ahí.
Bueno, siempre hay excepciones, menos el sábado que viene del hebreo sábbath y el domingo del latín dominicus pero en inglés aún se conserva el día de Saturno o saturday y el día del sol o sunday. Los cinco restantes corresponden a Luna, Marte, Mercurio, Júpiter y Venus. Esto puede ser bastante alegórico, cinco partes de dioses paganos, uno procedente del judaísmo y otro del cristianismo. La voz "pagano" viene del latín "paganus" que significa campesino. Cuando el cristianismo comenzó a extenderse, lo hizo primero en las ciudades del Imperio Romano, la gente del campo, siempre más conservadora, tardó en cambiar de religión.

Hoy en día nadie piensa en la guerra en martes, bueno, quizás sí en el amor en viernes o en tomar el sol el domingo (sunday) pero son restos del pasado al que nadie hace caso, como unas ruinas que nadie sabe bien qué fueron. Pasa igual con los nombres de los meses o incluso con los nombres de las personas.



1 comentario:

Anónimo dijo...

ESTAS COMO UNA CABRA