viernes, 4 de enero de 2019

Take a walk on the wild side

Mañana fría y húmeda, cruzo el puente de Campanar, el sol me da en la cara (deja ver mi verdadera edad). Desde que me peleé con él, hace muchos años, sólo le saludo con alegría cuando está débil, en los cortos días del invierno. Voy a hacer papeleo, me atienden muy bien, lo cual, por supuesto, agradezco, quien sabe, al final igual tengo derecho a algo, parece que sí. El frío me hace sentir vivo, camino despacito que las prisas no son buenas, dicen que todo el mundo necesita protección. Canturreo un poco, melodías que me sugieren lo que voy viendo, recuerdo alguna frase de alguna película, en mi cuarta vida no leo apenas, no veo películas antiguas, vivo de memoria, los hábitos cambian, menos tocar la guitarra y pensar y, quizás, hablar solo, quien habla solo espera hablar a Dios un día. Esto también es un poco eso, escribir solo, sin saber quien puede leerlo.  Tengo que buscar un par de libros, a ver si me atrevo, mi viejo despacho está ahí, como si fuera el final de Ciudadano Kane. El orden se perdió, todo está acumulado por otras manos, entrar ahí es enfrentarse a uno mismo, no me resulta fácil. Todavía loco después de tantos años, las frases van llegando a mi cabeza, mientras camino, guardo miles y miles, llegan sin sentido, mezcladas con el sueño recurrente, con fragmentos de secuencias de acordes, cambiando las inversiones consigues crear líneas de bajo, contrapuntos a la melodía principal, pienso en eso mientras espero a que cambie el semáforo, me dan ganas de bailar, para combatir al frío pero no lo hago, igual un día me encierran en un psiquiátrico...

jueves, 3 de enero de 2019

The Dancing Cansinos - Slow down


En estos momentos de preparación del nuevo año, repasando temas para The Mapaches, la reencarnación de The Dancing Cansinos, que ya eran Los Cuervos haciendo sólo versiones, miro hacia atrás, aquellos años de ensayos y actuaciones, salidas nocturnas y demás, son buenos recuerdos de aquella banda y de mi propia vida. La vida es como un tío vivo, subes, das muchas vueltas, te dejas llevar, alucinando con las luces, la música, los ruidos y acabas mareado y en el mismo sitio. Éramos muy buenos amigos, lo seguimos siendo, tocar juntos era y es un placer. Amigos, diversión y música es una combinación difícil de superar y es una de las cosas que más me han gustado a lo largo de todos estos años. Un lugar para refugiarse en los momentos duros, que no nos engañemos, se repiten hasta el hartazgo en esta vida. El próximo 3 de febrero, domingo, iremos hasta el Rockin' Folsom de Beniparrell para revivir todo aquel material que tantas veces interpretamos en directo, junto con tantas risas, tantos momentos entrañables. Creo que será un gran reencuentro, salvo en jamsessions, no hemos tocado juntos ese repertorio desde hace unos diez años, ya tocaba.

martes, 1 de enero de 2019

What a wonderful world


Un tema especialmente escrito para Louis Armstrong y publicado en 1967, no fue un éxito en EEUU, para eso tuvo que esperar hasta que fue incluido en una película de los años ochenta. Las canciones tienen su vida propia, una vez grabadas siempre existe la posibilidad de que echen a volar y lleguen a mucha más gente. Hace algún que otro mes la grabé, buscando las notas de la melodía en los acordes y ya me tocaba grabarla mejor, es un placer enchufar una buena guitarra y tocar por el simple placer de escuchar como suena. Creo que me puede salir mucho mejor, no todos los días tienes magia en los dedos, pero creo que está aceptable, este estilo no se ve mucho por aquí, no lo practican muchos guitarristas, supongo que es porque no es lo que demanda el público. Dicen que fue escrita en un momento convulso, como una esperanza para tiempos mejores, así que la canción se mueve entre la tristeza del momento y las ganas de que todo mejore, me encanta. Me pasa muchas veces que estoy tocando realmente bien y entonces quiero grabar algo, le doy al botón rojo y la cosa ya no funciona, sólo por el hecho de saber que eso quedará...  ya no estás tan a gusto, está comprobado, sería lo ideal que alguien te grabara sin que tú te dieras cuenta, horas y horas, y luego elegir las mejores tomas, tocar sin responsabilidad, entonces sí que quedaría satisfecho. Tontas reflexiones de un guitarrista solitario. 

Nochevieja y Año Nuevo




Pensando en el día que me esperaba no tomé café por la mañana, hice bien porque conseguí dormir una siesta decente, recuerdo de mis días de dormilón de siesta profesional. Hasta soñé, ese sueño recurrente que me persigue, no tiene el menor sentido, pero ahí llegó otra vez, dispuesto a incordiar. Todo pasa, lo bueno y lo malo, bueno, la actuación,  era un reto, no las tenía todas conmigo, pero lo pasamos y con nota, y notas además, claro, todo un pequeño éxito, otro más. Todo fue bien, cenamos, charlamos, salimos a tomar el fresco fuera, y hacía fresco de verdad, tocamos y gustó, a todo el mundo, incluyendo el encargado del local, repetiremos. Vinieron a vernos un par de amigos y un par de chicas guapas, además del público de la sala, por supuesto. Me sigue llenando tener la guitarra en las manos  y sacarle notas. Cargamos con la ayuda de Serch, Luis, Flori y Sali, Esponja y Cuchillo en el módulo lunar volviendo a casa con las ventanillas abiertas. Descargamos y nos fuimos a La Edad de Oro, para una última copa. Otra nochevieja, tocando y con amigos, bailando viejos éxitos en LEDO, como si no hubiera hecho nada ese día. Iba todo de negro, como un alumno aventajado y avejentado de Mr. Poe o Johnny Cash. Me asaltaron alguna vez pensamientos tontos, esto de las efemérides... ¿Por qué no inventarán pastillas para olvidar episodios de tu propia vida? Me vino a la mente un tío Santi un poco gordo y cansado, con sueño atrasado, fumando detrás de una verja, escuchando risas a sus espaldas, mirando un cielo lleno de estrellas, envuelto en la noche, preguntándose qué estaba haciendo, presintiendo una conmoción. Por un momento me dieron ganas de ir a verlo, hablar con él, decirle muchas cosas... ¿me habría creído? Sale Esponja, no lo he dicho y estuvo inmenso, es un gran tipo, hey man, abandono los recuerdos en el cenicero, ya estamos en el 2019 y tenemos que tocar. 

lunes, 31 de diciembre de 2018

Cresol





Una foto de dos cosmonautas en Favara para iniciar este post. Fue un gran día, otro más, 2018 ha sido un año increíble y ahora vamos a por el 2019. La actuación en Cresol 66, de categoría, nos dieron dos fechas más para febrero. Vino a vernos Juan el francés, charlamos mucho, nos dijo que le gustó, es un gran músico.  Comimos en Favara, ya de vuelta, eran las cinco de la tarde, y aún nos hicimos una cerveza por Valencia y hoy nochevieja, nos vamos al Culture of Beer. Estas fechas me traen muchos recuerdos, no todos buenos, pero hay que pasarlas, no me quejo, la vida sigue.  Escribiría mucho más pero no tengo tiempo. 

sábado, 29 de diciembre de 2018

Ensayo en Cheste


Despidiendo este 2018 con salidas, ensayos y actuaciones, no puedo quejarme, los dedos me duelen de tanto tocar pero me llena el alma. Ayer fue, una vez más, muy divertido, tras el ensayo de Jukebox, quedamos en la Valero, Serch, Luis y yo, cenamos en a menos cuarto y de ahí a LEDO, muchas risas y para casa, al día siguiente había que madrugar. Quedamos pronto en el Consum de Cheste, hemos pasado el día almorzando y tocando, muy buen rollo, hemos grabado este vídeo para ir creando ambiente, no os dejéis apabullar por los datos, iremos informando. Mañana a Pedreguer, el lunes a Paterna. Este 2018 ha sido la repera limonera o algo parecido, creo que ya lo he dicho, me repito, pero es la verdad y ahora a por el 2019, espero que me pasen muchas cosas buenas, que no falte el trabajo y que pueda superar lo malo y de paso os felicito a todos los que leáis esto, de todo corazón, lo mejor de lo mejor. 

jueves, 27 de diciembre de 2018

Ensayo en Denia




Haciendo las cosas al reves, inside out, una vez más. Después de muchas actuaciones, hicimos nuestro primer ensayo, justo al contrario de lo habitual en estos casos. Excursión al sur, con almuerzo en Favara, estación interestelar, en lugar de en vehículo lunar, hicimos el viaje en el transbordador espacial de Marcos, el bajista con nombre de evangelista. Repaso a los temas y arroz negro con allioli, a este paso voy a subir de peso, tendré que resistirme. Inmortalicé el momento en que Esponja bebió agua, con una fotografía de tamaño acontecimiento.  
Ayer pequeña Sali/da, con un gran encuentro con una excelente tapa de ensaladilla rusa, soy fanático, también queso camembert  frito con mermelada de arándanos, delicioso. Agradable conversación, los viejos días de escuela, profesores pintorescos, anécdotas varias. Acabamos en Mislata, viendo y escuchando un dúo de jóvenes que hacían versiones de The Beatles, con el gran Serch, muy agradable, la música en directo da vida. Serch me ha copiado la idea de gafas sin cristales, allí estaba muy simpático como siempre.  Paramos a ver una pintada, recordaba que me había gustado pero no me venia a la mente el texto. Lo leímos, me dijeron que me lo enviaban por watsapp, para no olvidarlo, no, no hace falta, no puedo olvidar algo dos veces: "Yo no guardo rencores, todo lo pierdo".