lunes, 29 de enero de 2018

Huyendo de la lluvia.

Era jueves y sentía la necesidad de dar una vuelta en moto, la lluvia amenazaba pero no es más que agua y tampoco iba a ir muy lejos. Según en qué zona de la ciudad chispeaba o no, iba huyendo de la lluvia y la tristeza. Por fin parecía que llovería en todos los barrios y me pasé por LEDO, ya se estaba cogiendo, cuando me dijeron que saliera a tocar algo contesté que me llamaran el primero porque quería volver pronto a casa, huyendo de la lluvia. Charlé un rato con Antón y volví a casa. El sábado di una vuelta con el tío Luis y el domingo ensayé por la mañana con Los Cuervos y por la tarde con Luis y Kike, con Michael tocando la batería. Vueltas en moto a beber y a tocar...

jueves, 25 de enero de 2018

Ayer

Como decía George Harrison, cuando no sabes a donde vas cualquier camino te llevará a allí. Vagando sin rumbo por la ciudad, 16.000 pasos y 8.000 pensamientos. Algo llama mi atención y detengo mis pasos, dejo los pensamientos y hago una foto pero me vuelven a asaltar, qué gran fondo para una foto de grupo de Rock and Roll. 

Debía hacer como 35 años que no me sentaba en los escalones del costado de la Lonja, mi edificio favorito de mi ciudad. Allí me senté a mirar el móvil, como tributo a mis años de paseos por el centro con mis amigos de entonces, viendo pasar turistas. Suenan risas entre frases en italiano, francés o inglés. 

La fotografía de abajo, con ese ayer gigante (Yesterday, all my troubles seemed so far away...) me trae a la memoria los años setenta. Allí íbamos a cambiar los cómics de Marvel, pagabas un duro por el cambio, entregabas los ya leídos y conseguías nuevas lecturas. Aquellas paraetas estaban regentadas por unas auténticas abuelas, con más experiencia que Matusalen, hoy en día no puedo decir qué edad tendrían, en aquel entonces me parecía que estaban ya en los ochenta y seguían aferradas a su negocio. Eran un poco, con todo el respeto, como las brujas de Macbeth, Era un proceso similar al que luego hicimos con los discos, caminata hasta el centro, adquisición de nuevo material, vuelta a casa para leer o escuchar lo nuevo.

miércoles, 24 de enero de 2018

Gibson Chet Atkins Country Gentleman and others guitars.


En las largas noches del invierno, jugarretas de la mente, sueño con personas que no están ya en mi vida, proceso dormido lo que intento olvidar despierto. No le doy ya más vueltas, encaro el día mirando un bloc de notas en mi mesilla de noche, aunque está anotado en el móvil me gusta comenzar así. He dormido con diez guitarras en la habitación, nueve mías más la de un amigo. Esa visión me hace sentir bien, como un faraón muerto, descansando con mis tesoros. Llegará un día en que ellas seguirán y yo ya no estaré, alguien les sacará provecho y ellas no contarán nada de los ratos que pasamos juntos o quizás sí, la información estará ahí por si alguien quiere verla. Me siento afortunado cuidándolas, cambiando cada rato de instrumento, disfrutando del lujo de tenerlas al alcance de la mano, cada una con su personalidad, su timbre, su sonido particular, su tacto. No envidio a quien tiene un Ferrari o un Rolls Royce. Cada guitarra me cuenta su historia, el año que las adquirí, las canciones que compuse con ellas, las personas con las que estuve con ellas entre las manos, los lugares donde durmieron, las grabaciones que hice, las actuaciones, las visitas al luthier, las mejoras que les hice, el mantenimiento, la historia de mi vida en guitarras. Quizás es una gran historia por contar aquí, la vida de cada una de mis guitarras. Hace unos años cogí una gran carpeta azul donde guardaba las facturas, las letras de las compras a plazos, cuando a principio de mes me pasaba por la tienda a abonar el plazo, tiré toda aquella documentación obsoleta, admirando mi propio tesón perdido en el tiempo. Aquello me salvo de muchas cosas, nunca tuve interés por las drogas, prefería gastarme el dinero en instrumentos, no había comparación. No he viajado gran cosa, nunca he tenido vacaciones tal y como se entiende hoy en día, pero miro mis guitarras y me siento bien, lo que salve será para mi hija y eso también me hace sentir bien. Con todos mis problemas, otra contradicción más en mi vida, estoy en un momento dulce como la miel, un capitán feliz al timón de un barco cargado de dolor, no sé explicarlo de otra manera. 

lunes, 22 de enero de 2018

Not a second time

Un paseo en moto para mirar el mar, vagando por la ciudad hasta llegar al Mercado de Colón me pongo a hacer fotos, un pasatiempo como otro cualquiera. Un tipo se acerca y empieza a darme conversación, otro más, no sé si tengo éxito con gays o que la ciudad está llena de almas en pena. Intento ser educado, cojo la moto y paseo a 30 km/h por la calle de la Paz, como en la canción de los Top-Son. Ayer nos pasamos el día en el ranchito del tío Paco, él, por supuesto, Seguí y yo. Armados con guitarras pasamos el domingo entre colesterol, vino y charlas sobre la vida o guitarras, vamos lo de siempre, muy a gusto, con un tímido sol acariciándonos. Fuimos al Consum de Cheste a comprar embutido y bebida, freí unos huevos en una cocina portátil que me llegaba a la rodilla. La cajera que nos atendió es un encanto, no quiero volver por allí que me enamoro. El sábado ensayamos en Xirivella, me vestí con una camisa blanca bordada, punteras en el cuello de la camisa, corbatín de bolo con un águila, chaleco negro, Levi's ajustados, botines y el cinturón que usaba en los ochenta con puntera metálica en un extremo, rematado por una chaqueta larga de ante marrón, me sentía bien. Cenamos RexMex, el tío Luis y yo en el Borneo y de ahí a LEDO. Nada más llegar Reme y Nuria nos dijeron que íbamos muy guapos, hice una reverencia. Alguien encontró a su ex, reencuentro inesperado. Me presentaron a unas chicas, costaría mucho saber quien demostraba menos interés, si ellas o yo, sólo corrección. Charlé con el contrabajista de The Howlin' Mojos, no pude ir a su actuación por el ensayo córvido. Veo un par de conocidas mirando el cartel de desayuno con diamantes, les comento cosas sobre la película, ah pues no tenía ni idea.  Llevaba un rato notando que alguien me miraba y me puse a hablar con ella, en mi estilo habitual. "Voy a decirte algo... bueno, no, mejor no te lo digo". Eres un poco raro me dice... vaya, qué novedad, nadie me lo había dicho nunca. Tiene un acento extraño y le preguntó su origen, del Norte contesta, resulta que es francesa y pintora. No sé, no sé.  Llega la hora de cerrar, algunos se van al 16 Toneladas pero yo estoy a un paseo de casa y vuelvo caminando. 


lunes, 15 de enero de 2018

uN FiN De SeMaNa No PeRDiDo








Han sido cuatro días con grandes momentos y no sabía como acometer el reporte. El jueves habíamos quedado a cenar y liarla unos cuantos cuervos/cansinos, el tío Paco se retrasó. Cenamos en un sitio excelente en Calixto III, Gastromántic se llama, unas hamburguesas deliciosas y un trato digno de cliente VIP, yo le había echado el ojo hace meses y me felicitaron por la elección. Conversamos sobre música y recuerdos, conciertos y guitarras, el tío Luis, Serch, el Lagarto y yo mismo, claro. De ahí nos fuimos entre risas y alegrías etílicas a la Edad de Oro pero al llegar allí nos dicen en la puerta que la jamsession se ha suspendido. ¡Piña¡ qué lástima, con las ganas que teníamos de divertirnos... Al batería le han sacado dos muelas y está para el arrastre, un guitarra está desaparecido, el otro se ha enfadado y no va, el bajista ni se sabe... Pero alguien comenta que tiene una guitarra y un ampli en el maletero del coche y ahí sale la fiera que llevo dentro. Muchacho, saca esas cosas de tu coche y la liamos igual. Paco Moon Blues habla con Juanjo y enseguida empiezan a montar la paraeta. En cuanto está listo me pasan la guitarra, un tal Fernando coge su armónica y nos ponemos a tocar blues y temas viejunos. Canto una de las últimas canciones que he hecho, ¿Por qué te fijaste en  mí? la cosa es tan improvisada que tiene gracia. Mientras estoy cantando You're sixteen entra balanceándose el tío Paco y le llamo directamente al escenario para que la cante. Con él al micro nos hacemos temas de Los Lobos, aparece un batería por allí, Ximo,  y Reme le saca cajas de cartón, latas y un par de baquetas y ya tenemos percusión, la gente se parte. Hasta bailé y todo. Con Serch en la "batería" tocamos el Perro verde, nos estamos divirtiendo:



El viernes nos fuimos a El Loco para ver a Serch y Paco Seguí tocar con The Blisters -ambos estuvieron sublimes - el local lleno a reventar y muy buen ambiente, también andaba por allí el tío Luís, Iván, Mario y muchos conocidos. Cuando terminó el concierto nos pasamos por LEDO y había un tributo a The Rolling Stones, Beatles y Stones en una sola noche. Al día siguiente tocaban allí mismo, en LEDO, Los Dalton, grupo de Rockabilly de Vila-real y volvimos por allí. Me vestí para la ocasión, con mi imagen del tiempo de Los Cuervos, de hecho con la misma cazadora de cuero que me compré con 18 años y llevaba en aquella portada. Un momento bonito y entrañable fue cuando uno de los guitarras de Los Dalton dejó de tocar, sacó una caja con un anillo y le pidió la mano a su novia, que estaba haciendo fotos muy profesional, delante de todo el público que aplaudió a rabiar. ¡Qué bonito es el amor¡ Te guardo la cazadora, me dijo Juanjo, aquí estás en tu casa, pasas casi más tiempo tú aquí que yo, me partía de la risa. Saludando a viejos conocidos, charlando de R'n'R, viendo a parejas bailar con gracia, el tío Paco bailando con sus pasos aprendidos en Albacete con atractivas mujeres, está desatado. Bailé y todo. Me lo pasé muy bien. 
Llevabamos cuatro conciertos en tres días pero seguíamos teniendo ganas de salir y el domingo nos fuimos a la Rockin' Paella en el Rockin' Folsom de Beniparrell. Gran ambiente para ver a El Dorado Bops y al final jamsession con muchos músicos del ambiente del R'n'R que pululábamos por allí. Me apunté en la lista para tocar Be Bop A Lu La y Oh boy¡ Me dejaron una preciosa Gretsch  y toqué la primera, sin problemas, aunque no sea mi guitarra y me cueste adaptarme llevo tantos años tocándola y soy tan fan de Cliff Gallup que sin problemas. Lo gracioso sucedió después cuando subí para hacer Oh Boy¡ Quería dedicar un recuerdo a Paco Luna, que había fallecido ese día, una pena pero me dijeron, no toques, canta sólo... ¡Ostras Pedrín¡ en casi cuarenta años que llevo tocando nunca había actuado como cantante solista, sin tocar la guitarra a la vez, pero una vez arriba no te puedes rajar y así lo hice, siempre hay una primera vez, bailé, canté y me divertí, con Buddy Holly no puedo fallar. Conduje yo el coche hasta casa de RexMex y luego me subí al bus hasta Campanar, recordando esos cuatro días de diversión y R'n'R y que me quiten lo bailado. 






lunes, 8 de enero de 2018

Los Cuervos - Colgado en la estación



Los Cuervos tocando Colgado en la estación, en el Rock Café El Corb (El Cuervo) la primera canción que escribí con 17 años precisamente en la plaza de la Estación de Benicassim, muchas coincidencias para un sólo día. La noche anterior había estado tocando en el hotel Triskel, en Xàbia, con Fort Mapache, el nuevo nombre de Rocky Raccoons, y no había dormido gran cosa. Estuvo bien la actuación mapachera y nos pidieron tarjetas para tocar en algún otro establecimiento de la zona, por alguna mágica razón nos suele pasar en el Triskel, nos salen de allí nuevas oportunidades. Vinieron amigos a vernos también, ¡Santi estás muy delgado¡ y se lo pasaron bien, nos felicitaron mucha gente, incluso complacimos al público con canciones fuera del repertorio. El domingo cuando el móvil me dijo que ya era hora de levantarse no tuve más remedio que aceptar que algo tan pequeño me dijera lo que tengo que hacer y arriba. Devolví el vehículo lunar en la Pobla de Farnals, seguimos en el Tata del Tío Paco hasta Puçol, desayunamos con Charly y para Benicassim. Sólo habíamos ensayado cuatro ratos pero la progresión había sido muy positiva. Amenazaba lluvia, tocábamos al aire libre, el equipo era de la sala, una incógnita siempre manejar material ajeno, pero sacamos las tablas y el hecho de ser viejos cuervos curtidos en mil batallas. Improvisamos viejos temas, alguna canción con letra que nos sugirió el púbico, les hicimos dar palmas y cantar, conté chistes y anécdotas y la gente reía con ganas. "Cuando más frío he pasado en mi vida fue un mes de agosto en Burgos".  Gustamos mucho, hicimos una multitud de versiones, casi todas las hacíamos ya en aquellos lejanos años, más algunos temas de cosecha propia e incluso estrené una canción. La gente disfrutó mucho, la terraza llena, transeúntes deteniéndose a escuchar, bailando por las aceras, buen ambiente en todo momento, un buen bolo. Varios muchachos corrieron a saludarnos, alguno dijo  que nos buscaría actuaciones por la zona, no nos conocían, se subscribieron a mi página de Youtube. En concreto, me hizo gracia, uno nos dijo que iba a irse a la una y se quedó hasta hasta las dos y media porque se lo estaba pasando genial. Te llenan ese tipo de comentarios.  De forma espontánea y sin avisarnos se presentaron el Lagarto y su adorable mujercita y el gran Antón con su hermana y pareja, nos sentimos muy arropados por estos viejos amigos. Comimos en el restaurante de al lado, todos juntos y después de unas copillas volvimos para Valencia. Otro control en carretera y pararon a uno de los nuestros, menos mal que sólo dio 0,18, menudo susto. Para acabar el día fuimos RexMex y yo al Siete Nudos, cuervos tantos años después, con la pequeña satisfacción del trabajo bien hecho y no es nada para lo que realmente puede ser.


sábado, 6 de enero de 2018

Un mundo perfecto


Hay una película de 1993 dirigida por Clint Eastwood que se llama así, Un mundo perfecto. En ella un niño no puede celebrar Halloween por las creencias religiosas de sus padres. Cuando la vi por primera vez me hizo gracia, me recordó mi niñez. Ha vuelto de paseo por mi memoria un día como hoy, día de Reyes, porque lo recuerdo como un día triste. Todos los seis de enero bajar a la calle era deprimente, todos los nanos iban por ahí disfrutando y exhibiendo sus regalos, o una parte de ellos, y yo fruncía el ceño y maldecía mi destino. No me importaba gran cosa el resto del año pero ese día era un constante restriego de mi condición de bicho raro, como el papel de lija iba haciendo mella poco a poco en mí. Una vez abandoné la infancia ya no me importó, me hice a mí mismo regalos y no en esa fecha, por supuesto, cualquier día era bueno, ese poso sí que me quedó. He llegado hace un ratico, que diría mi madre, de ensayar en Xirivella con Los Cuervos -formato trío- y está todo dispuesto para la actuación del domingo en Benicassim. Tengo que descansar un poco porque en unas horas me voy a Xàbia a tocar, volveré tarde y mañana madrugar para el siguiente bolo, que es a la hora del vermú. En fin, Viva la República y que disfrutéis de vuestros reyes, vosotros que los tenéis. 

jueves, 4 de enero de 2018

Ensayando en Xirivella

Los Cuervos en formato trío, ensayando en Xirivella, versiones que llevamos tocando casi toda la vida, temas propios. Parece mentira tantos años después, nos producen sensaciones extrañas aquellas viejas canciones como Colgado en la estación o Pobre muchacho. Las escribí con 17 años y fueron las primeras que iba enseñando por ahí, que toqué para Paco cuando lo conocí como demostración de que tenía mis propias composiciones y fueron el primer material original del grupo. De 1981 a 2017, también hemos ensayado algún tema nuevo, es un salto muy grande en el tiempo pero está bien tener material nuevo, 35 ó 36 años después de aquel inicio. Hay pocas cosas para mí más gratificantes que tocar una nueva composición para tus compañeros de grupo, y viejos amigos además, y que te digan que les gusta y que vamos a tocarla. 

miércoles, 3 de enero de 2018

Hombre de poca fe


Después de 10 días en la fe casi me hago creyente, estaba de hospital ya un poco más que harto. Hoy toda la mañana esperando el alta, hasta las tres y pico de la tarde. Por fin fuera de allí, qué ganas, ¡Señor¡ Esto es empezar el año con ganas y lo demás son tonterías. La jefa está mucho mejor, torbellino como siempre. El otro día contando anécdotas del pasado un amiguete me decía que tenia que escribirlas en un libro. Ya lo hago en mi blog, le contesté yo, y ya he fracasado en bastantes campos como para buscar el fracaso en cosas nuevas. Ahí está, o mejor dicho aquí está, por si alguien le gusta leer estas historias. En esta antología del disparate que es mi blog cabe casi de todo. En el hospital he repasado entradas antiguas, tenía wifi, y también es una especie de diario en clave, me sirve para recordar momentos concretos situándolos en el tiempo y eso me va bien. También es cierto que muchas de las cosas realmente suculentas, graciosas o deplorables, no aparecen aquí, por ser demasiado íntimas o por lo que sea pero siempre hay alguna referencia aunque no parezca existir conexión real. Empecé medio en broma, como aceptando el desafío de una moda, y sigo ahí, volcando palabrejas y pensamientos tontos durante un buen puñado de años ya. Seguiré si puedo, como en todo en la vida. 

martes, 2 de enero de 2018

¡¡¡2018, ahí vamos¡¡¡

El día 30 libraba del hospital, así que fui a despedir el año con viejos amigos. El 31 a tocar en Denia para despedir al 2017 y recibir al nuevo año. El día uno entero en la Fe. Tres días completamente diferentes, uno detrás del otro. Ya está aquí el 2018, me mira como de soslayo, como pensando qué hará conmigo...  Las horas pasan lentas en el hospital, mi cerebro se divierte con sus cosas. La actuación fue mapache total, al acabar el jefe nos dijo que por él estábamos contratados para la siguiente nochevieja, el local lleno y el público se divirtió de lo lindo. El día de reyes otra actuación en Triskel, al día siguiente en Benicassim con Los Cuervos en formato trío, precisamente en un rock café denominado El Corb, no se puede pedir más para un concierto vermut. Hay que prepararlo, "entrenar" que dice la gente. Nuevas aventuras de unos cuervos que vuelven a volar.  El domingo me pesé y ya he llegado a 81 kg. Me voy a tener que comprar ropa...