Quedamos en el indio a las 21,30: Pacobeat, Patataserch, Bruno, Ratón y un servidor de ustedes, Cuchillo. Una pequeña celebración por mi 45 aniversario de permanencia en el planeta tierra. Voy en autobús, llego puntual y allí están Bruno, guitarra rítmica de los Cansinos, y Sergio, también conocido como Jefe Cariño. Al poco aparece Pacobeat pero el Ratón se retrasa, está aparcando en Massalfassar. Tomamos cervezas Cobra y comida india y hablamos sobre temas diversos: la segunda guerra mundial, sexo, aventuras de la orquesta de Pepe, sexo, accidentes en las Islas Canarias, sexo, pesca de sepias, sexo, situación económica, sexo, incomparecencias en ensayo, sexo y contamos algunos chistes, casi todos acerca del sexo. Nos bebimos una botella de cava cortesía del gran Jefe Cariño, tan detallista como siempre, eres un crack Bandido. Me regalan un disco de Bob Dylan y una camiseta de The Beatles, no se puede pedir más. De ahí nos fuimos a un pub difícil de encontrar, donde jugamos a un trivial actualizado por última vez en 1989. Las preguntas son casi todas de geografía pero dejamos alto el pabellón. El siguiente tema que elegimos es el sexo pero aquí fracasamos estrepitosamente, eso sí, yo acerté la pregunta sobre cuantas concubinas tenía a su disposición el rey Salomón. Luego vinieron otras sobre las posturas favoritas de los alemanes para hacer el amor y cosas así y acabamos pronto. Bruno se va y un poco más tarde Pacobeat. Los tres supervivientes nos metimos en 30itantos, atestado de personas que celebran sus cenas de empresa por navidad. Pensándolo bien, nuestra quedada era como una cena de empresa de los Cansinos con el añadido del gran Ratón. Mientras te rozas con la gente que abarrota el local, te pisan y escuchas música disco antigua, degustas un gintónic que te ha costado Dios y ayuda conseguir, el aforo debe ser ilimitado. El personal femenino hace nuestras delicias, aunque sólo sea mirar, buf, dejémoslo ahí. Quitando el cuarto de hora de cola en el guardarropa para dejar la chaqueta y la media hora de cola en el guardarropa para recogerla, ¿cuanto tiempo pasamos en la disco? Salimos de allí y andamos durante horas hasta el ratonmóvil de Rafa, que se porto como un héroe épico y nos llevó a casa. Eres el mejor tío Rafa. En la disco nos hicieron la foto para inmortalizar la salida. Todo acaba como siempre, me pongo las gafas para poder leer y, en la cama, repaso las hazañas de Adherbal, el almirante cartaginés que humilló a los romanos en la primera guerra púnica. Ya tengo 45 pero, pase lo que pase, mis días siempre acaban así, leyendo algo.
Por si alguien no se había dado cuenta: flipo con Ricky Nelson. Por si fuera poco lo bien que cantaba y su extraordinaria imagen, llevaba un terrible guitarrista: James Burton. Recuerdo ver "Rio Bravo" en el cine Savoy, mucho antes de que me gustase el Rock'n'Roll, apenas tenía 18 años Mr. Eric Hilliard "Ricky" Nelson y allí estaba con John Wayne y Dean Martin. Cuando leo la letra de Garden party me hace gracia pensar que mi actitud hubiese sido la misma. Un accidente de aviación acabó con su vida, justo cuando parecía que todo volvía a enderezarse, tenía la misma edad que tengo yo ahora mismo. La última canción que interpretó en directo fue Rave on de Buddy Holly.
There's a place where lovers go To cry their troubles away And they call it Lonesome Town Where the broken hearts stay. You can buy a dream or two, To last you all through the years And the only price you pay Is a heart full of tears Goin' down to lonesome town, Where the broken hearts stay, Goin' down to lonesome town To cry my troubles away. In the town of broken dreams, The streets are filled with regret, Maybe down in lonesome town, I can learn to forget. Maybe down in lonesome town, I can learn to forget.
Mis amigos me llaman Cuchillo o el tío Santi. Escribo canciones y toco la guitarra, también canto. Desde que era joven hasta ahora que no lo soy he tocado en grupos como Los Cuervos, Los Relevos, Morcillo y los Rangers, Los Brujos, Bandoneón, The Dancing Cansinos, Rocky Raccoons, Fort Mapache, Jukebox, Los Portuarios, The Mapaches o The Roller Coasters. Soy el guitarrista que no sabía cantar, el motorista al que no le gustaba correr, el lector de la Biblia ateo, puede que el tonto más listo del mundo, el padre de Dido o el hijo de la Yeyes. Como suele aparecer en algunos sobres de azúcar, hay que buscar los buenos ratos porque los malos se presentan ellos solos. Me gusta mucho leer desde niño, cocinar, tocar la guitarra y escribir canciones, navegar sin rumbo por la procelosa red de Internet, la historia y la música, el cine clásico y me gusta mucho reír, también escribir en mi blog, salir con mis viejos amigos o dar vueltas con mi Triumph.
Como dijo Lennon: "la vida son las cosas que te pasan mientras tú estás ocupado haciendo otros planes" Así que intento no hacer planes nunca, sólo quiero estar a gusto sin molestar a nadie. Si lo consigo o no, tendrán que decirlo los demás.