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miércoles, 1 de mayo de 2019

somnis de jovent pels carrers s'han perdut



Un atardecer cualquiera, una de esas tardes en que mi corazón vuelve para intentar torturarme con sus sueños rotos, recibo varios whatsapp de un viejo amigo. Desde la noche de los tiempos regresan imágenes de momentos ahogados en el olvido. Veo unos muchachos que transmiten amistad, veo sueños y grandes esperanzas y también a Mª Ángeles, qué bonica. Ver estas fotos me deja confuso, como al tío Paco los "falsos calamares". Soy yo, está claro, en otra vida, casi entero. Es raro ver fotos mías sin guitarra. 

sábado, 23 de diciembre de 2017

¡Vuelven Los Cuervos¡

Treinta años atrás, en 1987, Los Cuervos acabábamos de grabar en los estudios Tabalet de Alboraia. Las canciones están volviendo a mi memoria, espectros del pasado resucitados, tengo que escucharme a mí mismo, volver a sacar los solos, repasar las letras y acordes, buscar las armonías vocales. El próximo cinco de mayo Los Cuervos tenemos una fecha en la Edad de Oro, para volver a tocar en directo todos aquellas temas que componía de joven en mi habitación, sentado en la cama y con una libreta enfrente en una silla. Tengo que buscar aquella libreta, a saber por donde anda...  Algunas me sorprenden, me extraña que escribiera esas cosas tan joven, algunas parece que debería haberlas escrito la semana pasada pero ahí están. Me he propuesto escribir sobre aquellas canciones, explicar las letras, hablar sobre su creación, las fechas, los arreglos cambiantes o permanentes,  en este blog que no lee nadie y tiene casi 50.000 visitas. A medida que las vaya rescatando del olvido puedo ir aquí rememorando, quizás me ayude también a comprenderme a mí mismo, si eso es posible. De paso dejaré de machacar con mis recuerdos de otras vidas, mis correrías quemando la ciudad con los viejos amigos,  las profecías encriptadas en sobres de azúcar, las discusiones entre mi mente y mi corazón, mis paseos desgastando zapatillas, mis vueltas en moto, mis viajes a la marina alta o mis jamsessions. Aunque, vamos, algo tendré que poner también, no canten victoria, bandidos.  Iré aportando datos sobre ensayos, la formación, como éste... Me duele un poco tener que decir que el Sr. Marí no quiso enfrascarse en esta actuación que parece prometer mucho y no promete nada, sus motivos tendrá -sé que los tiene-  pero eso no quita para que nos hubiera gustado que estuviera allí, tantos años después, los cuatro muchachos que éramos cuervos juntos otra vez haciendo música, nuestra música además. No versiones de clásicos, no repetir mejor o peor lo que hicieron otros, sino algo que era nuestro. Su lugar será ocupado, dentro de la tristeza esto aporta alegría, (no podía haber un sustituto mejor) nada menos que por nuestro entrañable amigo Sergio Villanueva que será bajo y voz en Los Cuervos, tras haber sido guitarra rítmica y voz en la que hicimos en el año 2012.  Pues ésa será la nueva, y vieja a la vez, formación de la banda: RexMex, también conocido como el tío Paco y el Mero-mero, guitarra rítmica y voz solista, Charly Batero, famoso en el mundo entero, a los tambores y gritos, Serch Villanueva, el orgullo de Teruel, bajo y voz y un modesto servidor de todos ustedes, Cuchillo o el tío Santi, guitarra solista, voz solista y autor de las canciones. De una cosa estoy más que convencido, si ello es posible, nos vamos a divertir de una forma descomunal. 


miércoles, 25 de abril de 2012

Grupo Tributo A Los CueRvos


El pasado domingo nos fuimos al rancho de Rex-Mex a pasar el día confraternizando, bebiendo, comiendo, bebiendo, tocando, bebiendo y cantando y, por supuesto, riendo sin parar. Bueno, fue una jornada que no defraudó a nadie. Pacobeat nos habló de The BlisTers sin parar, durante horas, hasta que el Sr. Marí afirmó que podíamos hacer un grupo tributo a The BlisTers...  Ensayamos las armonías vocales y algún arreglo diferente de alguna canción, con las acústicas y Mr. Marí con su bajo sin enchufar, aunque apenas se escuchaba. "No he fallado ni una nota" dijo, "claro, no se oye un pimiento".  Acordes, cervezas y risas para un domingo al que sólo le faltó que Rex-Mex nos enseñara sus 20.OOO cabezas de ganado. Serch estaba en su salsa, se le veía feliz, yo tocaba la guitarra.  En los huecos en los que Pacobeat no hablaba del doblete blistero, charlamos un poco sobre el futuro incierto de Los Cuervos y recordamos alguna anécdotas jugosas del pasado; vimos fotos también, todo ello con muchas risas y bebidas varias. 
Hicimos carne a la parrila, embutido, bebimos de todo un poco y acabamos en un bar de Campanar, por si habíamos bebido poco.  El lunes siguiente tocaba ensayo y, sin vecinos ruidosos, salió bastante bien. La futura actuación promete bastante y el personal parece entusiasmado. Como yo nunca estoy conforme con nada en esta vida, excepto con mi hija, siempre pienso que puede sonar un poco mejor pero también es verdad que queda casi un mes de ensayos.  
¿He dicho que bebimos?

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Sr. Marí




Después de algunos años, casi seis, recibo la llamada del Sr. Marí, compañero de fatigas musicales en Los Cuervos, Bandoneón, Morcillo y los Rangers o The Dancing Cansinos durante mucho tiempo. Platicamos durante una hora larga y aún nos queda casi todo por hablar, más de un lustro de pequeñas victorias y grandes derrotas por narrar, explicar y comentar. Es curioso, porque a los pocos minutos, hablamos como si ese ínterin no hubiese existido. Unidos por la música y algunos amargos dolores que no pienso comentar, nos despedimos como amigos con un hasta pronto y una próxima reunión pendiente.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

1985


Aquel fue un enero muy frío en Valencia, parecía que yo me había traído el frío de Burgos. De lo primero que hice fue renovarme el carné y ahí está la foto. De todas formas Paco aún estaba en Mallorca, aunque seguía tramitando el traslado a casa por ser hijo de viuda. Aprovechamos, es un decir, el tiempo para enseñarle al Sr. Marí toda la teoría que pude. Por cierto que mientras yo cumplía con la patria, como decían ellos, los muy perros no tocaron casi nunca, en una clara demostración de que ese tema, como en tantos otros, estaba más solo que la una. Claro que cuando yo regresé todo cambió. Perdonadme, muchachos. El Sr. Marí y yo íbamos de terraza en terraza, de la suya a la mía, cargados con las guitarras y hablando de intervalos, escalas cromáticas y otras cosas por el estilo. Nos sentíamos un poco solos, al menos yo, hay cosas que cuestan quitarse de encima. A mediados de este año empezamos otra vez, Paco ya estaba en la ciudad, a buscar batería. El batería y el local eran nuestra obsesión y solíamos gastar bromas sobre eso. Nos imaginábamos acabando en el manicomio de Bétera, con un gorro de papel de periódico y un matasuegras en la boca pitando y diciendo "pip-pip batería, pip-pip local" Pero ese año conocimos a Carlos Gómez Barajas. Puso un anuncio en el Trajín y le llamé, era batería y tenía local, nos parecía demasiado bueno para ser verdad. Bueno, pues allí, en la antigua casa-peluquería de sus abuelos pasamos miles de horas, ensayando y discutiendo mucho, bebiendo y enfadándonos, pero hubo muchos buenos ratos. De modo que lo que se puede llamar la formación definitiva de Los Cuervos quedó así:
Francisco Orozco Mora: guitarra rítmica y voz solista.
Enrique Marí Gil: bajo.
Carlos Gómez Barajas: batería.
Y yo: guitarra solista y voz solista.

Más o menos a principios del verano vino a pasar un fin de semana mi amigo Jose de Barcelona, el Culebrilla, y vino a vernos a ensayar. Le gustó mucho pero me dijo que las cantase todas Paco. (La foto en color de arriba la tomó él, se ve la cabeza del Ratón a la derecha). También salimos por la noche y fue en una terraza donde se dirigió a un camarero, debía tener un par de años menos que nosotros, con un: “¡Oiga joven¡”, que a mí me hizo mucha gracia. En octubre me compré una furgoneta de segunda mano, era una Avia o Ebro, para trabajar. Mi padre, por supuesto, me dijo que NO lo hiciera. Al final resultaba que acertaba muchas veces, si siempre dices NO, como si siempre dijeras SÏ, pues, tienes que atinar con la respuesta alguna vez, seguramente se acercará al 50%. Salimos una noche todos en aquel trasto y al salir de la calle Quart, me metía completamente decidido en Guillén de Castro en dirección prohibida, rectifiqué raudo y veloz, gracias, sobre todo, al grito que pegó la novia de Juan que aún resuena en mis oídos. Lo primero que hice, me faltó tiempo, fue comprarme una guitarra nueva, la Fairmont se la vendí a Ángel Chicote aquella guitarra se rompió en extrañas circunstancias y, al cabo de muchos años, me regaló el estuche y aún lo tengo. Fue una Squier Stratocaster modelo vintage 62, me costó unas 80.000.- pelas y la pagué a plazos en Centromúsica. Estaba hecha por Fender pero en Japón, tenía una etiqueta que aseguraba que las pastillas eran made in USA y parece ser que otras partes también podían ser americanas. Una Fender americana valía casi el doble, pero aún así me parecía una auténtica maravilla, sonaba mil veces mejor que la que yo tenía. La escogí blanca y negra como parecía ser la que llevaba Dylan en la contraportada del Highway 61. Como no tenía columna para el loco le añadía cualquier ampli que había por el local, se ve en alguna foto, del otro grupo que iba a ensayar en el local, unos amigos pijos de Carlos.
A la sazón intentábamos tocar exclusivamente material original, del que me encargaba yo como compositor oficial de la banda. Resultaba difícil tocar rock en castellano y no recordar a Tequila, a mí no me sonaban así, porque era el referente de mucha gente por entonces, lo que habían oído quiero decir. Carlos parecía, y de hecho lo estaba, muy contento de tocar con nosotros. Todo el material que tocábamos era original, no incluíamos una sola versión. Intentábamos hacer un rock’n’roll evolucionado pero con raíces, sin caer en rollos modernos pero tampoco siendo un grupo nostálgico, no sé si aquello se concretaba en lo que hacíamos, supongo que eso deberían juzgarlo otros. Siempre pedíamos opiniones a quien nos escuchaba sobre qué canciones podían gustar más y también descartábamos muchas, otras las acelerábamos porque estaba claro que la gente no quería temas lentos. Intentaba que las letras no fueran lo primero que pudiese ocurrírsele a cualquiera y no caer tampoco en la ordinariez, que era la tónica general de los grupos de entonces. Grabamos una cinta en el ensayo con los temas de aquella época pero no consigo encontrarla, seguro que están: Horacio Campos, Sangre En La Boca De La Estrella, Los Huesos De Los Santos, Colgado En La Estación, Demasiados Payasos, Toda La Sangre Huele Igual, Todavía Sin Nombre, Recuerdos De La Calle De La Amargura, Unas Palabras Para El Tipo Del Espejo y alguna más. Sólo por los títulos creo que ya debe notarse que me calentaba la cabeza, ahora pienso tanto esfuerzo, ¿para qué?
Gracias al Sr. Marí, frecuentábamos una especie de almacén de ropa donde sólo podías comprar con un carné, algo así como una autorización, y que era bastante barata. Tenían mucha ropa vaquera y solíamos aprovecharnos de prendas con algún defecto a precio de saldo pues muchas veces era imperceptible la tara, además teniendo una madre modista siempre era posible arreglarlo, o estaba en el trozo de tela que iba dentro del pantalón. La camisa siempre iba por dentro para que se viera el cinturón y también llevábamos lazos o corbatines tejanos. Así mismo me gustaban mucho los boogies, o zapatos tipo rocker de los cincuenta, se pusieron de moda y tuve montones de pares. Me dejé patillas y las he llevado siempre desde entonces, me las hubiera dejado antes pero no me salía gran cosa.
Una de las muchas cosas que han cambiado con los años es que ibas un martes o un miércoles de madrugada por la ciudad y no había nadie por las calles, era una sensación de soledad absoluta; ahora, sea la hora que sea, hay coches y más coches aunque se trate del último y más olvidado callejón de la ciudad. La parte más importante del vehículo para mí era, por supuesto, el radiocasete y conducía con esa sensación que te da el movimiento y la música, como en un tremendo traveling de horas en la solitaria ciudad, por acordarme de Ricky Nelson. También aprovechaba para hacer letras, volvía a cantar el tema en el que estaba trabajando y se me ocurría algo lo anotaba. Había una morena de un quiosco que hasta mi padre se dio cuenta de que, citaré sus palabras, “se le reían los huesos cuando te veía” pero aunque no estaba mal no me terminaba de gustar. Vi muchos accidentes, muchos perros destrozados en los arcenes de la carretera, poco a poco me hice muy prudente conduciendo, aunque nunca había sido un loco. Un día, ya acabado el trabajo, volviendo por la pista de Silla vi a lo lejos un enorme perro blanco, esperó a que no pasase ningún coche en nuestro sentido de la marcha pero al cruzar al otro lado, debió ponerse nervioso, un trailer lo atropelló. Justo en ese momento yo pasaba a su lado, pude escuchar como todos los huesos del pobre animal se rompían, me quedé hecho polvo. En otra ocasión, en la recta que une, o que unía, hace tiempo que no paso por allí, Sueca con Sollana hubo otro accidente. Un camión chocó con un par de coches, debajo de varias mantas había bultos, en los segundos que me costó pasar por allí vi varios muy pequeños, no sé si era una persona partida en tres trozos o tres niños, la sangre se me heló en las venas.
A finales de año grabamos una maqueta con Pascual, tres temas: "Colgado en la estación", "El símbolo de mi amor" y "El abismo" cuyo sonido no nos acabó de convencer, pero tampoco estaba mal del todo, grabamos con batería acústica. Este Pascual tenía el estudio en una habitación de su casa, era un sencillo cuatro pistas de cinta de casete, luego yo mismo he tenido varios, pero para nosotros, era algo excitante escuchar nuestros temas bien grabados. La única forma de aprender a grabar es grabando, además.
Nunca me han gustado las fiestas de fin de año, parece que tienes que divertirte por obligación. Al final diversión significa intoxicarte con bebidas alcohólicas y hacer el burro ataviado con un sombrerito de cartulina y un matasuegras y a mí aquello no me ha convencido jamás. El batero nos resolvió el problema porque organizaba con sus amigos fiestas de fin de año para ganar dinero, así que no teníamos que calentarnos la cabeza con el tema de donde ir, íbamos a sus fiestas y en paz. Siempre había alguno que acababa llorando o que había que llevarlo a su casa, no daremos nombres, a mí nunca me llevaron y tampoco me daba por llorar. Cada uno soporta el dolor como puede pero las lágrimas que no se derraman, que se quedan dentro de ti, te acompañan para siempre.

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Mis amigos me llaman Cuchillo o el tío Santi. Escribo canciones y toco la guitarra, también canto. Desde que era joven hasta ahora que no lo soy he tocado en grupos como Los Cuervos, Los Relevos, Morcillo y los Rangers, Los Brujos, Bandoneón, The Dancing Cansinos, Rocky Raccoons, Fort Mapache, Jukebox, Los Portuarios, The Mapaches o The Roller Coasters. Soy el guitarrista que no sabía cantar, el motorista al que no le gustaba correr, el lector de la Biblia ateo, puede que el tonto más listo del mundo, el padre de Dido o el hijo de la Yeyes. Como suele aparecer en algunos sobres de azúcar, hay que buscar los buenos ratos porque los malos se presentan ellos solos. Me gusta mucho leer desde niño, cocinar, tocar la guitarra y escribir canciones, navegar sin rumbo por la procelosa red de Internet, la historia y la música, el cine clásico y me gusta mucho reír, también escribir en mi blog, salir con mis viejos amigos o dar vueltas con mi Triumph. Como dijo Lennon: "la vida son las cosas que te pasan mientras tú estás ocupado haciendo otros planes" Así que intento no hacer planes nunca, sólo quiero estar a gusto sin molestar a nadie. Si lo consigo o no, tendrán que decirlo los demás.
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