V i S i T a S

martes, 13 de octubre de 2009

Ya no voy a pensar más

Estoy un poco vago en el asunto del blog, en uno de esos periodos en que se me ocurren muchas cosas pero a todas ellas les encuentro un pero. En esta vida siempre hay un pero para todo. Ayer, sin ir más lejos, recordaba a un político ateniense llamado Arístides el justo. Era conservador pero un hombre honrado que amaba a su ciudad y por ella luchó en Maratón, Salamina y Platea. Capaz de ceder el mando por considerar que otro general estaba más capacitado que él. Capaz de asignar las contribuciones de cada ciudad a la Liga de Delos sin que ninguna se sintiese agraviada y de administrar esa gran suma sin echarse nada al bolsillo. Capaz de escribir su propio nombre, a petición de un analfabeto, en el trozo de cerámica con el que votaban y que acabó por condenarle al ostracismo. Todo esto y algunas cosas más, incluso, según cuentan algunos, que a su muerte la ciudad pagó su entierro ya que su familia carecía del dinero necesario. Bueno, ¿para qué seguir?, está claro porqué lo comento, en lugar de políticos capaces, tenemos políticos rapaces. Pero mi reflexión es la siguiente: en un país donde la mayoría de la población son rubios y con ojos azules, ¿no sería normal que los miembros del gobierno fueran, en su mayor parte, rubios y con los ojos azules?.

1 comentario:

Ringo dijo...

Lo de los políticos de aquí no tiene nombre. Aunque cierto es que son un reflejo de nuestra sociedad. Puto país.
Ringo dixit