



El miércoles 28, para despedir febrero, ensayamos Serch, RexMex y yo en casa del tío Paco, bebiendo cervezas y repasando el material córvido, haciéndonos a la idea de que puede sonar realmente bien. Serch con su entusiasmo siempre es una inyección de alegría, primer escarceo con las armonías vocales y mirando los bajos, agradable tarde. Viernes a Paterna a ensayar como bajista con Los Portuarios, un repertorio completo, muchos detalles para memorizar, con el bajo Peavy sin trastes que me ha dejado el gran Luis, música siempre. Sábado: trastos al vehículo lunar y rumbo al sur, concierto vermut en la marina de Denia en formato dúo, excelentes vistas, buen ambiente y deliciosa pasta italiana para comer. Tras la sobremesa no tengo nada que hacer por la marina alta y me voy a Oliva para la siguiente actuación, esta vez como trío. Aparco en el centro histórico, en la plaza de la iglesia, Cuchillo aburrido y una guitarra en su funda, el desenlace está claro... saco mi Gibson y toco en una plaza vacía, sentado en un banco de piedra. Me están dando ganas de escribir una canción. Bajo la cuesta cargado como un burro con el amplificador, la guitarra, bolsa azul con pedales y el pie de micro hasta el Puntet, donde se celebra el aniversario de Sergi, un motorista que cumple 50 años, fiesta "sorpresa". Mesas llenas de cocas, embutido, picoteo variado y nosotros allí tocando viejo Rock and Roll. Les encantó a todos, muchas felicitaciones. Álvaro dándolo todo con los tambores, pensaba que tendríamos que sonar a bajo volumen pero no fue así. Vuelta a casa, parada tradicional en Favara, sin contratiempos, a la marcheta. Domingo a ensayar a Torrent, en moto, con Jukebox, Michael, Luis y yo, cogiendo el tranquillo de los temas. Volviendo a casa me sorprende la lluvia, seco la moto y devuelvo el vehículo lunar, mi hermana me invita a comer, bacalao con tomate.