Una de mis mayores aficiones es estar tranquilo, sin molestar a nadie y sin que nadie te moleste. Haciendo alguna de las pequeñas cosas que te ayudan a sentirte bien. Es un placer que seguro que no todo el mundo valora en su justa medida.
Parece que al final podré volverle a poner sus correspondientes doce cuerdas a mi Rickenbacker 360/12. Gracias a las gestiones de un amigo norteamericano, si nada se tuerce, el puente con sus doce selletas individuales, imprescindibles para una correcta entonación, estará próximamente instalado en la guitarra. Llevo años intentando conseguir uno pero la casa sirve de aquella manera y encima no tiene stock, cosa difícil de comprender, ya que son sus fabricantes. Llámame tonto pero tal y como está la cosa últimamente, cualquier buena noticia, por pequeña que sea, me congratula.
Noche estrellada Pinta de azul y gris tu paleta Escruta un día de verano Con ojos que conocen la oscuridad de mi alma. Sombras en la colina Esboza árboles y narcisos Captura la fría brisa del invierno En colores sobre la tierra de lino nevada
Noche estrellada Luminosas flores de brillante resplandor Torbellino de nubes en la niebla violácea Se reflejan en los ojos de Vincent de porcelana azul Los colores cambian de matiz Campos matutinos de trigo ámbar Rostros curtidos por el dolor Aplacado por la tierna mano del artista.
Ahora comprendo Lo que tratabas de decirme Y como sufriste por tu lucidez Y como trataste de liberarles No escucharon, no sabían como Tal vez escuchen ahora.
Pero no sabían quererte Aún así tu amor era sincero Y cuando no te quedaba esperanza En esa noche estrellada Te quitaste la vida como suelen hacer los amantes
Yo podría haberte dicho, Vincent Que este mundo no se hizo Para alguien tan bello como tú Como los extraños que conociste El harapiento de andrajosa vestimenta Espina de plata, una sanguinolenta rosa Yace aplastada sobre la impoluta nieve.
Creo que ahora sé Lo que intentaste decirme Como sufriste por tu lucidez Y como intentabas liberarles No te escucharon Aún siguen sin escuchar Y tal vez nunca lo hagan.
Brian Jones escribió su propio epitafio pero quien fuera no lo escribió en su lápida aunque, según cuentan, fue leído en su funeral. Es una de esas frases que suelo repetir pero también digo que uno tiene que ser indulgente con los demás y exigente consigo mismo. Las frases son como los palos de golf, según lo que quieras hacer sacas uno u otro. Cuando era joven la sinceridad me parecía fundamental pero llegó un momento en que, a la primera de cambio, soltaba que la sinceridad me había decepcionado. Ahora ya no sé bien casi nada. A ver si escribo sobre los "cultos cargo" la canción "En un mundo nuevo" de Karina podía ser el himno oficial de esas personas.
¡Qué a gusto se quedaría uno algunas veces si pudiera hacer algo así¡ Tirar hacia delante con todo el ímpetu y, como hubiese dicho mi abuela, ¡que sea lo que Dios quiera¡ La frase que corona el post, la pronunció el contralmirante Farragut durante la toma de Mobile, en plena Guerra de Secesión Americana. Por cierto, su padre era menorquín.
Hay un proverbio turco que dice: el que busca amigos sin defectos, se queda sin amigos. Mis amigos tienen sus defectos y yo, por supuesto, también tengo los míos. El caso es que hoy he llegado a casa y he hecho un sorprendente descubrimiento: la crema de manos noruega que estaba desde hace diez días en busca y captura, estaba encima del giradiscos. He pasado delante de él como cincuenta veces, buscándola como un loco y no la he visto. Riéndome me he sentado y he visto una caja con puritos, fueron los que sobraron del cumple de Pacobeat y Bruno y que Sergio me regaló. Así que me he fumado un purito apestoso, un pequeño placer para celebrar un invernal día gris, pensando en la amistad, las cosas perdidas y en algunas de las tonterías en las que suelo pensar cuando estoy solo. La foto no tiene nada que ver con el texto pero, ¡qué demonios¡, es fabulosa.
Un invierno inolvidable con lluvia, aire, algún copo de nieve y fresco como no recordaba otro en la ciudad. Hace unos días pensé en escribir sobre "La batalla de las espuelas de oro" y no lo descarto, es sólo que no encuentro las ganas de escribir por ningún sitio. Hoy mismo, por una asociación descabellada de ideas, he pensado en hacer un post o entrada del blog sobre los cultos cargo. Sin embargo esto me llevaba a un terreno del que suelo huir y se me han ido las dichosas ganas otra vez. Estoy un poco desganado, todos tenemos nuestras rachas, espero poder escribir sobre ambos interesantes temas, al menos para mí. Al final caigo en lo de siempre, poner algún vídeo que aún no ha pasado por aquí. Es una versión de Buddy Holly, eternamente recordado y llorado, que grabé con la guitarra Gretsch Rally del 67 de Bruno Cansino. Sólo está la voz baja, falta la alta pero me encanta el sonido de esa guitarra.
Grabé una pista con la guitarra acústica y he improvisado por encima. La he grabado cuatro veces y no acababa de decidirme cual subir y he pensado: "¡las subo las cuatro¡".
Todas las expectativas se vieron cumplidas, a saber: buena cena, regalos, risas, puritos, gintónics y observación del personal femenino. "Somos depredadores" afirma Sergei cuando nos posicionamos en la puerta del antro de perdición y la cosa no ha hecho más que comenzar. ¡Te echamos de menos Ratón¡
Nos vamos de cumple, será lo habitual, cena donde siempre, cervezas, puritos, burradas y tonterías varias y un año más sin bajas, que no es poco. Otro sábado por la noche de líos con los amigotes. Feliz cumpleaños Paco.
Mis amigos me llaman Cuchillo o el tío Santi. Escribo canciones y toco la guitarra, también canto. Desde que era joven hasta ahora que no lo soy he tocado en grupos como Los Cuervos, Los Relevos, Morcillo y los Rangers, Los Brujos, Bandoneón, The Dancing Cansinos, Rocky Raccoons, Fort Mapache, Jukebox, Los Portuarios, The Mapaches o The Roller Coasters. Soy el guitarrista que no sabía cantar, el motorista al que no le gustaba correr, el lector de la Biblia ateo, puede que el tonto más listo del mundo, el padre de Dido o el hijo de la Yeyes. Como suele aparecer en algunos sobres de azúcar, hay que buscar los buenos ratos porque los malos se presentan ellos solos. Me gusta mucho leer desde niño, cocinar, tocar la guitarra y escribir canciones, navegar sin rumbo por la procelosa red de Internet, la historia y la música, el cine clásico y me gusta mucho reír, también escribir en mi blog, salir con mis viejos amigos o dar vueltas con mi Triumph.
Como dijo Lennon: "la vida son las cosas que te pasan mientras tú estás ocupado haciendo otros planes" Así que intento no hacer planes nunca, sólo quiero estar a gusto sin molestar a nadie. Si lo consigo o no, tendrán que decirlo los demás.