
Fue el cumpleaños del amigo imaginario, llámale Ramón, por ejemplo, pero sobre todo fue la despedida del Bandido, que parte a la conquista de América. No tengo ninguna foto disponible de esa noche, así que he puesto una de otra salida en la que sólo falta Bruno Cansino para completar el elenco de la noche. Cenamos como reyes pero acabamos en una disco de moda, donde nos miraban como a mendigos. Entre estas dos cosas, hablamos y reímos y repasamos la situación actual de la economía, hábilmente conducidos por la mano experta del Ratón. Al mismo tiempo -¿?¿?¿?¿?- comentamos la posibilidad de mejorar el equipo de The Dancing Cansinos. Sin ser nada del otro mundo, todo fue agradable, especialmente encontrar al Ratón más animado, reencontrarse con los pantalones saltacharcos de Pacobeat, el apetito de Bruno o los puritos y las ganas de divertirse del Bandido. A éste último le deseamos suerte pero a base de todo tipo de chascarrilos. Resumiendo: arroz basmati, pollo al curry, cervezas, kebabs, puritos, gintónics y deseos de éxitos para Serch en Argentina. ¡Suerte muchacho¡