sábado, 8 de septiembre de 2018

viernes, 7 de septiembre de 2018

¿Molesto?

Salimos a celebrar el cumple del Ratón, una cenita y alguna copichuela, acabamos en LEDO. Nos reímos y hablamos sobre la vida, a veces nos da pequeñas alegrías, otras nos lija el corazón. Estuve a gusto, como siempre, los viejos amigos son un refugio seguro. 
Esta mañana caminando hacia el ambulatorio, noto algo muy raro, me siento inquieto y me siento en un banco a mitad de camino, no sé porqué pero tengo que sentarme, es superior a mí, siento que algo está pasando, no sé porqué siento esas cosas, se supone que yo no creo en todos esos asuntos pero lo siento igual. Son las 9:31 y no pasa nada, recuerdo algo del whatsapp y miro un vídeo, pero a las 9;35  suena el móvil, sorpresa, no me esperaba esa llamada... pero cuelgan al segundo... eso ya entraba dentro de lo previsible: han ido a borrarme o bloquearme y se han confundido, quizás alguien estaba ligeramente nerviosa. Miro Facebook, alguien me ha bloqueado, mejor, mucho mejor así. Mucho mejor que todas esas mentiras de eres un ángel y te llevaré siempre en el corazón y tantas chorradas más de ese estilo, indiferencia total, eso era así, y nada más, al menos es la verdad, por triste que sea es la verdad, aunque se me ha acelerado el corazón, me siento realmente bien. No soy una isla, ni una roca, que ya me gustaría, pero me miro en el espejo y no me da repulsión, he actuado de corazón siempre, con mis fallos y mis derrotas pero honesto siempre. ¿puede decir eso todo el mundo? No odio a nadie, al contrario, sigo queriendo a personas que se merecen mi desprecio, pero soy incapaz y además no quiero odiar, al contrario, les deseo que les vaya bien, de todo corazón, pero me fastidia haber sido tan tonto, al fin y al cabo siempre me han dicho que era muy inteligente pero yo sé que sólo soy el tonto más listo del mundo.  
Vuelvo a casa preguntándome porque tengo esas premoniciones, se supone que eso no es racional o científico, pero al pasar por la ventanilla de acceso del bar de enfrente de casa, la camarera, alto y claro, justo cuando yo estoy pasando, no puedo tener ni idea de qué habla o con quien y dice; "Jávea". 




miércoles, 5 de septiembre de 2018

La clave


Tu fallo fue que el amor te cegaba, cuando conseguiste quitarte esa venda de los ojos, todo cambió, la información estaba guardada en tu memoria, sólo hacía falta volver a procesarla con la clave correcta. Aunque de una forma intuitiva lo habías comprendido, te aferrabas a la idea de que esos dos primeros años, habían sido realmente especiales. Pero la clave no estaba al final, estaba al principio. Eso te dolió, pero a la luz de esa idea, todo cobró forma, todo tenia sentido. Cada episodio revivido confirmaba la clave, cada gesto estaba preparado, los tiempos muy bien marcados, el esfuerzo medido (más al principio y luego cada vez menos, una vez había mordido el anzuelo la presa), todo con el mismo objetivo. Poco a poco, parando los pies cuando era conveniente, manteniendo el sedal en tensión o dando carrete, con una frialdad pasmosa.

Pero las cosas no transcurrieron como ella había previsto y entonces comenzó a delatarse, no tenía más remedio, el plan comenzaba a tambalearse y le obligaba a manifestarse tal y como era en verdad. Tú no podías verlo, estabas ciego, pero tenías tu maldita memoria para guardarlo todo. Un primer corte y una rectificación, ahí me pierdo un poco, quizás vio una posibilidad, quizás fue un momento de debilidad, al pensar en el tiempo, el invertido y que cada vez quedaba menos, estaba perdiendo atractivo. Así que llegó el segundo corte, ya sin ni siquiera demasiadas ganas de quedar bien, quizás sorprendida de que tú no lo entendieras pero tampoco iba a admitir lo que había hecho.

Rebuscabas algún recuerdo, aplicabas la clave y otra vez tenía sentido, todo, absolutamente todo lo confirmaba. Incluso loco de amor habías almacenado sensaciones y dudas, preguntas con respuestas dudosas, frases para confirmar la clave, había cientos, quizás miles. Además, no era la primera vez que lo hacía, debía haberlo hecho varias veces ya, tenia práctica, aunque supongo que habría ido perfeccionando la técnica y que, los años pasan para todos, había bajado el nivel.  Era una mezcla entre Perdición y Vértigo, ¿no te gustaba tanto el cine clásico, muchacho? Pues toma.

Por muy amarga que sea la sensación, es la verdad, y una verdad que no admite discusión. Este mundo es así, hay cosas que creemos que no nos van a pasar a nosotros pero nos pasan. Supones o intuyes que estará tejiendo otra tela de araña, pero eso ya no es problema tuyo, igual al final le sale bien, y estoy seguro que si la otra parte cumple lo requerido, ella hará su parte y muy bien además, no tengas la menor duda. ¿Por qué tú? Eso creo que sólo ella lo sabe, quizás te vio un buen tipo, tal vez un poco tonto, pero cuando no resultaste el apropiado se lavó las manos y pasó a otra cosa, el único sentimiento sería que había perdido el tiempo, ese tiempo que se iba acabando para ella. Ahora ya duermes en el olvido y eso es lo mejor para ti.

Tú tampoco lo hiciste del todo bien, actuaste después como debías haber actuado entonces, perder tu trabajo te paralizó, fallaste aunque no sin lucha pero no era suficiente y eso te salvó, en tu mala suerte, tuviste buena suerte. Si te hubieras puesto en tu sitio, todo hubiera sido diferente, pero el amor que sentías te cegaba si, también te paralizaba, necesitabas rabia y dolor y lo tuviste, no faltó ni una porción. En tu buena/mala suerte, no encontraste un trabajo cuando ella lo esperaba -algo que hubiera mantenido sus tejemanejes en la más completa oscuridad, ya que ése era su guión- y vendiste lo que tenías que vender cuando ya no estabais juntos, al final tienes buena suerte, amiguete.
“Una mentira puede salvar el presente, pero condena el futuro”.

martes, 4 de septiembre de 2018

Octopus's garden

Al acabar la actuación del viernes en el Palet, David necesitaba un trago y nos fuimos al Octopus, alli miramos el mar y charlamos un rato. 

lunes, 3 de septiembre de 2018

Guitarras & amigos


Un agradable domingo en un lugar precioso y acogidos por los mejores anfitriones: Maria Jose y Vicente Como casi siempre nos llevamos las guitarras y cantamos viejas canciones en la sobremesa, bebida no faltó y comida menos, de la mejor calidad y selección. Gracias amigos, estos ratos permiten soportar la vida que nos lija a veces el corazón. Mola ser feliz, pese a todo lo demás.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Las Montañas Rusas or The Roller Coasters


Otro fin de semana intenso, y aún me queda este domingo, que promete mucho. Apenas tengo tiempo para escribir ahora mismo, así que quizás lo complete mañana, o tal vez no. Sí que puedo decir que las dos actuaciones estuvieron bien y que despedimos agosto y dimos la bienvenida a septiembre de la mejor manera posible. Llevo ya 12 bolos con el gran David, apenas en dos meses, además de mis otros proyectos, tras el paso al dique seco de Rocky Raccoons y, en este aspecto, estoy muy contento. Por otra parte, sin entrar en detalles, solté un lastre el viernes por la noche, algo que me carcomía por dentro, quizás no lo hice todo lo bien que podía haberlo hecho y abusé demasiado de la elipsis y la repetición, un viejo vicio mío, como el poner ejemplos, es lo que tiene improvisar, pero tenía que sacarlo de mí, ya que soy incapaz de llorar, algo debo hacer. Supongo que no sirve nada más que para eso, para sacar una porción de dolor de mi interior, pero quizás, tal vez, me fue bien. Pese a algunas cosas, me siento fuerte y realmente bien, quizás lo mejor esté por venir, soy un pesimista sumamente optimista.


sábado, 1 de septiembre de 2018

Santiago Penagos/Cuchillo - What a wonderful world.


No lo hago nunca, pero vuelvo a poner este vídeo aquí, porque ayer, precisamente un día en que la verdad es que lo necesitaba, recibí en Facebook un post donde me habían etiquetado a propósito de esta grabación. Me da un poco de vergüenza, pero quizás estos días necesitaba algo así, un cierto reconocimiento por parte de gente que admiro... es una inyección de ánimo que me va de categoría. Entré en Facebook y vi esto: 
Conocí a Santiago cuando produje el solitario disco de su grupo, Los Cuervos, hace ya un saco de años. Valencia, 1990.
Por otra parte, en el primer disco de Los Brujos, "A 36 Kms. De Ninguna Parte", que era todo instrumental, él y yo nos repartimos guitarra y bajo en toda la grabación.
Es un músico como la copa de un pino. De un pino muy alto y frondoso.
Y a medida que, a través de los años, lo he ido conociendo, mi admiración musical se ha ido extendiendo a lo personal. Este inefable mundo anda falto de personas como él.
El caso es que, casualmente, husmeando por aqui por Facebook, me he topado esta mañana con esta reintepretación que ha hecho del mítico éxito de Louis Armstrong.
Me encanta su naturalidad, su desapego y humildad al mostrarnos no ya una maqueta acabada, sino el proceso de su construcción. Y aún asi, es brillante.
Gente como Santiago y prometedoras versiones como ésta, podrían hasta hacernos vislumbrar que, en relidad, éste, el nuestro, es un "Wonderful World" como reza el título de la canción.
Gracias Santiago. Mi admiración y cariño.
Por lo que no tuve más remedio que contestar:
 Muchas gracias Miguel Angel Villanueva, estas palabras dichas por cualquiera me reconfortarían enormemente, pero escritas por ti hacen que a mi corazón le salgan alas y vuele como un pájaro. Siempre te he admirado. Un fuerte abrazo maestro.

Bueno, para mí fue importante y más todavía un día como ayer, en que se apoderaron de mí fantasmas que creía enterrados, siempre hay un lado bueno en esta vida complicada. 



Buscar este blog

Me presento:

Mi foto
Mis amigos me llaman Cuchillo o el tío Santi. Escribo canciones y toco la guitarra, también canto. Desde que era joven hasta ahora que no lo soy he tocado en grupos como Los Cuervos, Los Relevos, Morcillo y los Rangers, Los Brujos, Bandoneón, The Dancing Cansinos, Rocky Raccoons, Fort Mapache, Jukebox, Los Portuarios, The Mapaches o The Roller Coasters. Soy el guitarrista que no sabía cantar, el motorista al que no le gustaba correr, el lector de la Biblia ateo, puede que el tonto más listo del mundo, el padre de Dido o el hijo de la Yeyes. Como suele aparecer en algunos sobres de azúcar, hay que buscar los buenos ratos porque los malos se presentan ellos solos. Me gusta mucho leer desde niño, cocinar, tocar la guitarra y escribir canciones, navegar sin rumbo por la procelosa red de Internet, la historia y la música, el cine clásico y me gusta mucho reír, también escribir en mi blog, salir con mis viejos amigos o dar vueltas con mi Triumph. Como dijo Lennon: "la vida son las cosas que te pasan mientras tú estás ocupado haciendo otros planes" Así que intento no hacer planes nunca, sólo quiero estar a gusto sin molestar a nadie. Si lo consigo o no, tendrán que decirlo los demás.
Powered By Blogger

Archivo del blog

Etiquetas