miércoles, 17 de octubre de 2018

Peces y clavos.


Hacer versiones está muy bien, a mí me encanta tocar canciones que siempre me gustaron, pero no hay nada comparable a interpretar tu propio material. Hace un par de días escribí esta canción, una vez te viene la primera idea no cuesta demasiado, es como si alguien te la fuera dictando y tú fueras tomando nota. Luego te olvidas de ella durante unos días y cuando vuelves a tocarla sabes si te gusta o no. El siguiente paso es darle la tabarra a amigos y familia a ver qué reacción tienen y terminar de pulirla. Espero que os guste. 

lunes, 15 de octubre de 2018

¡Bandido¡


Hace un par de semanas, por la avenida Pérez Galdós, voy en el coche. Veo a un tipo con una moto como la de Sergio, un casco parecido, una cazadora similar, una guitarra a su espalda, me pongo a su altura, barba con alguna cana, gafas de sol y luce una sonrisa... Bajo la ventanilla y grito: "¡Hey Bandido, Piratón, Mr. Jefe Cariño¡" El tío se me queda mirando flipando, digo ¿Sergio? y hace no con la cabeza... vale, vale perdona...

domingo, 14 de octubre de 2018

Ranchito



Recogí al tío Paco en su casa y para el sur. Una foto en Favara, casi a mitad de camino, para tocar en el Port de Xàbia. Fort Mapache se reunió para la ocasión, Vte, tan Vte. como siempre y muchos extranjeros parándose a escucharnos. Paco cantó algunos temás, un espontáneo se marcó Oh Boy¡ Cena de tapeo y para casa. Domingo almorzando en el ranchito y de ahí a la Bodega Valero a ver al tío David. Le digo, voy a hacerte de telonero, cojo su guitarra y hago una de Buddy Holly y otra mía, le digo al público que soy una joven promesa y necesito una oportunidad. Una chica me dice que canto muy bien, jolines, eso no me lo dicen mucho, busco en su oreja un aparato para la sordera y no tiene... menos mal.  Están por allí Rucho y el tío Luis, vuelvo a casa, regreso al hogar. 

sábado, 13 de octubre de 2018

Nada







Estaba otra vez en Favara, ni rastro de órganos perdidos. Otro presentimiento, todo el día había venido detrás de mí esa sensación y allí más. Me había preparado la ropa para la actuación, de negro, como un viejo cuervo que soy. Tocaba en Jávea, con Álvaro en la percusión, en la calle. No es fácil tocar en la calle pero había que hacerlo y nos pusimos manos a la obra. Primero ataqué material de los cincuenta, luego en castellano y acabé con algunas canciones sesenteras. Hacia el final de la actuación estaba cantando una canción sobre la cocaína que a mí personalmente no es que me encante... es que es fácil, no me queda mal y veo que el publico disfruta mucho con ella. Estaba acabando cuando noté algo, el presentimiento estaba allí presente, algo pasaba, no sé como narices lo noté, pero lo hice. De repente, sentí la necesidad de cantar una canción mía, y lo hice, la canté con todas las ganas, nunca la había tocado en Xàbia.  ¿Por qué te fijaste en mi? Resonó por esas calles, como un eco lejano de emociones con las que nadie debería haber jugado nunca, pero así son los seres humanos. Recogí los trastos y volví para casa, paré en Favara y pensé: sólo quedan algunas cicatrices, estás en la dirección correcta.  Sin embargo, sentí tristeza por algo, un daño colateral, una mano firme que sujetaba a un muchacho que no tiene culpa de nada, absolutamente de nada, pero nada puedo hacer, sólo guardar esa tristeza en el cajón de los afectos perdidos. Vi algo más... para qué decir nada... 

jueves, 11 de octubre de 2018

Tonto/listo

Eclesiastés, capítulo 1, versículo 18: Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.
Charles Bukowski: "La tristeza es causada por la inteligencia. 
 Cuanto más comprendes ciertas cosas, más desearías no comprenderlas." 

martes, 9 de octubre de 2018

Hard Rain In Poor Jesus






Soy el tonto más listo del mundo, ayer lo comprobé varias veces, por si me quedaba alguna duda. Con lo que me pasa en un día tengo para tres novelas, por donde yo paso la normalidad va cayendo muerta, como le dije el otro día a un amigo. Paré en Favara, no sé ya las veces que he puesto eso mismo en este blog, por lo menos 154, hice fotos desde el interior del módulo lunar, bajé y fotografié mis zapatillas, con el presentimiento de que iba a ser un día especial, créanme, lo fue. Mando un mensaje de voz: "Cosmonauta Esponja, preparese para contacto en una hora".  Continua despacio, como una caravana de comerciantes por el desierto cargando en su camellos productos de otras tierras, la sensación de que algo pasa. Pasando por Oliva escucho I Can See For Miles, tres veces seguidas. Recojo a Esponja, nos vamos a Jesús Pobre, esa carretera siempre me trae a la memoria a mi padre, y eso que él nunca pasó por allí, que yo sepa. Pero la primera vez que yo lo hice me acordé de él, porque estoy seguro de que le hubiera encantado y hubiera dicho que parecía EEUU. En fin, te echo de menos viejecico,  café en Casa Rosita, vaya, he estado aquí antes.  Hablamos con el organizador, en Valencia no pero allí unas nubes negras vienen hacia nosotros, aunque la previsión no da lluvia, siento que hace falta un plan B. Menos mal que me hicieron caso porque cayó una buena, el plástico que exigí salvo el equipo. Desconcierto, frases cortas, ideas locas pero al final, carreras bajo el aguacero, Diluvio en miniatura, para salvar la situación buscamos otra ubicación. Ayudados por los festeros metemos una parte del equipo en su, digamos, casal, otra en una casa particular. Acabamos montado la mitad de todos los trastos en el centro cultural y allí hacemos el concierto. Todos más que encantados, rugen, saltan, bailan, aplauden, chillan, nos piropean, David rompe su cuerda, no suele fallar, coge la Squier, Álvaro caja y plato, yo llevo mi Gibson, tocamos de todo y hacemos un poco de show, bueno, David mucho show. Mientras tanto siento cosas extrañas, no hago ni caso, ya forma parte de estos últimos dos meses. Hemos terminado, no sé ni el tiempo que hemos tocado, la tristeza ha venido a por mí pero creo que no consigue encontrarme, la lluvia la ha disipado, dejando mi chaleco mojado y miro el móvil, quizás ahí esté... pero no hay cobertura. ThE RoLLeR CoAsTeRs no hacemos un selfie, ellos tristes, sonriente yo... Hora y media después estoy de vuelta en la base de Favara, apertura de ventanillas, miro el celular, hay una bronca en el ambiente rockin' de Valencia por los comentarios de cierto personaje, tengo mensajes de whatsapp, evidentemente esto no es. De repente mi corazón sale del módulo lunar, no tiene enganche, no tiene cable, no tiene propulsor para volver, flota en el espacio y se aleja, como el mayor Tom, flota vacío en el espacio exterior, y se aleja, veo sus ojos dentro de su traje espacial, son como los míos cuando más verdes están o como los de mi padre, reflejan una tristeza extrema y el planeta azul, y se aleja. Allí se quedó, orbitando alrededor del planeta Favara. Ya no yacerá en un hotelucho de Castellón, ni en un hospital con nombre de una creencia, ni siquiera podré enterrarlo en el Montgó, se aleja.  Pongo una foto en Facebook, es la verdad, soy el más tonto de los listos o el más listo de los tontos. Me duermo a las cinco pasadas, despierto a las ocho en punto, mi madre anda por el pasillo, no estoy triste, estoy fuerte, me viene a la cabeza una canción de The Who. Me pellizco la mejilla... ¡¡¡venga Cuchillo¡¡¡




domingo, 7 de octubre de 2018

Imágenes


El jueves Toni me sacó de casa, le dije a la tristeza que se quedara guardada en un cajón y nos fuimos a cenar una hamburguesa, él de chico bueno de los cincuenta, yo de la misma época pero de malote motero y barriobajero. Pasamos por el Borneo y acabamos en la jam de LEDO pero la tristeza había salido del taquillón, me había buscado por toda la ciudad hasta dar conmigo. Los músicos iban saliendo, Toni quería homenajear a Eddie Cochran por su cumpleaños, pero llegó un momento en que me fui, muy lentamente me fui... Me supo mal por él, lo dejé solo pero no podía, crucé el puente de las Glorias Valencianas, eso hay que ponerlo con mayúsculas, más vencido y derrotado que Asdrúbal el beotarca en el 146, con la arena de mis fracasos en mis ojos pero incapaz de hacerme soltar una lágrima pese al dolor. Sentí dolor y no tenía nada para paliarlo, un dolor seco y mudo, amargo como la peor de las almendras amargas, sentí la muerte caminar a mi lado. No te tengo miedo, le dije a la parca, lo sabes, ella me miró, se río, me dijo que me fuera a dormir, añadió un idiota como el que tira un pañuelo de papel usado a una papelera de calle y ni mira a ver si ha entrado. 



Viernes, llevo a mi hija a su cursillo, volviendo pierdo su casco, lo recupero, la tristeza corre tanto como mi moto, que no es que sea mucho conmigo en el manillar, la mano derecha me tiembla. Por la tarde enfilo hacia el sur, paro en Favara echando de menos a Esponja,  sigo sintiendo que hay un movimiento en el lado oscuro de la fuerza. Al llegar a las Marinas, con tiempo de sobra para perder y pensar, ando un poco hacia el mar, hay un restaurante con loros y tortugas, vaya, he estado aquí antes, en mi tercera vida. La actuación fue un éxito completo, me maquillé de blanco, me puse la nariz roja, la peluca verde y actué. El público muy variopinto, desde belgas hasta escoceses, todos disfrutando, cantando los estribillos, riéndose de nuestras payasadas,  voy improvisando y Álvaro me sigue el rollo y muy bien, la gente ríe, no desvelo los gags, los usaré más veces, el dueño encantado, nos dice de tocar cada quince días allí. Sacrifico un poco mi forma de tocar la guitarra por el show, doy pinceladas pero no puedo estar en todo, hacer introducciones, cantar, hacer los solos -excepto los de batería, evidentemente- cantar, el sonido general, las letras, los finales... son demasiadas cosas, además hay que atender a la reacción del público, pero bien, realmente bien. Vuelta a casa, la soledad se sienta en el puesto de David, la tristeza va detrás, ni siquiera escucho música. Control en Gandia, me paso la lengua por el labio superior, pensando en que voy a volver a soplar pero esta vez no, me extraña, no puedo ampliar de colección de boquillas y resultados cero, cero. Estaciono el vehículo lunar en Favara, bajo las ventanillas, paz de cementerio, es muy tarde, llevo días casi sin dormir, casi le mando un mensaje al cura rockabilly pero no me gusta ser pesado, aunque puede que a veces, a mi pesar, lo sea. Pero estoy fuerte, al quitarme el maquillaje, el semblante triste no está exento de cierto orgullo. 


Almuerzo en el casino de Campanar, charlando con Esponja, vemos a Xaro, personaje de mi segunda vida,  y le presento a mi compañero "montaña rusa", pasamos por el estanco. Después  caminata hasta Borneo, lo dejó allí y regreso al hogar, debo descansar. Vuelvo sobre las seis para ver a los Wanderers, David canta One night, showman espectacular, el tío Paco y el Lagarto están también por allí, mi querida María José charla conmigo, gente del ambiente rockin' , saludos y besos. Terminada la función nos vamos a cenar varios músicos amigos con un par de chicas y de ahi a LEDO, mas no entramos todos, me han dicho que tengo que ir al museo del rock valenciano...






Como el guerrero de Moixent, soy muy pequeño pero estoy en un museo, con mis compañeros de Los Cuervos y Los Relevos, claro. Esponja ha absorbido mucho líquido y se emociona, me dice que estoy en casi todas las paredes y hay unas cuantas, se muestra entusiasmado, yo no siento nada, aunque me alegra esa pequeña justicia poética, también están Los Renegados, Luis y David posan con el nombre de su banda. Paredes llenas de recuerdos, unos cuantos que yo perdí, aquellas entradas, aquellos carteles, algunos la primera vez que los vi fue ayer allí, fragmentos de mi juventud, enmarcados, con tantos compañeros de la escena local de los ochenta, algunos se fueron ya.  Volvemos a casa caminando, dejo a David, abrazo, quedamos para el día siguiente, vuelvo a Campanar, caminata. Me siguen acompañando las tristezas que siempre van conmigo últimamente. Una sonrisa triste se apodera de mis labios, pienso no en mí tal y como soy ahora, en mi cuarta vida, sino en otras vidas,  pienso en ese muchacho que aprendió a tocar la guitarra prácticamente solo y se puso a escribir canciones, formó un grupo y luchó como Don Quijote contra los pellejos de vino, contra los molinos de viento. A ese chaval si le hubiera emocionado y mucho, ése muchacho que  murió en las navidades de 1987. 


Buscar este blog

Me presento:

Mi foto
Mis amigos me llaman Cuchillo o el tío Santi. Escribo canciones y toco la guitarra, también canto. Desde que era joven hasta ahora que no lo soy he tocado en grupos como Los Cuervos, Los Relevos, Morcillo y los Rangers, Los Brujos, Bandoneón, The Dancing Cansinos, Rocky Raccoons, Fort Mapache, Jukebox, Los Portuarios, The Mapaches o The Roller Coasters. Soy el guitarrista que no sabía cantar, el motorista al que no le gustaba correr, el lector de la Biblia ateo, puede que el tonto más listo del mundo, el padre de Dido o el hijo de la Yeyes. Como suele aparecer en algunos sobres de azúcar, hay que buscar los buenos ratos porque los malos se presentan ellos solos. Me gusta mucho leer desde niño, cocinar, tocar la guitarra y escribir canciones, navegar sin rumbo por la procelosa red de Internet, la historia y la música, el cine clásico y me gusta mucho reír, también escribir en mi blog, salir con mis viejos amigos o dar vueltas con mi Triumph. Como dijo Lennon: "la vida son las cosas que te pasan mientras tú estás ocupado haciendo otros planes" Así que intento no hacer planes nunca, sólo quiero estar a gusto sin molestar a nadie. Si lo consigo o no, tendrán que decirlo los demás.
Powered By Blogger

Archivo del blog

Etiquetas